
El discurso del 21 de mayo, como un trabajo de reflexión de la máxima autoridad nacional acerca de la sociedad y sus instituciones, es también un trabajo de coordinación en distintos niveles. Es por una parte, la coordinación de los distintos agentes ejecutivos, desde el cual incluso, pueden ser ordenadas las carteras presupuestarias. Pero también, y mucho más importante, es un elemento de coordinación del “sentido tras la acción” de los órganos sociales. Es decir, es un trabajo que convoca criterios, que establece los límites y reprocha los errores, pero no sólo de las instituciones estatales, sino que lo hace extensivo a toda la sociedad.
Es por esto, que la definición de un estado de “crisis”, es sumamente importante de comprender, ya que no sólo dirigirá el foco de las atenciones, sino que también, transformará aspectos esenciales en la relación de vida cotidiana de los ciudadanos. Se verá reflejado en distintos aspectos, algunos más formales, como la obtención de créditos, la capacidad de compra, pero también, como hemos estado presenciando en el último tiempo, cuestiones tan cotidianas como el recorte de presupuestos y el cambio en la programación de un canal de televisión, que si bien, no nos afectará de manera dramática, si puede transformar nuestras conversaciones, nuestras preocupaciones, produciendo sentimientos de insuficiencia y temor. Este trabajo comunicativo de interpretación se encuentra en esta línea, en la de entregar más información, fomentar más el debate y la reflexión, para hacer los conceptos nuestros y ciudadanos.
DESCARGAR: ANALISIS FINAL DISCURSO 21 MAYO 2009 MICHELLE BACHELET (PDF)






