Hans Ulrich Gumbrecht. 2006 Elogio de la Belleza Atlética, Katz editores, Buenos Aires

El Elogio De La Belleza Atlética, es un trabajo que raya entre la sociología del deporte y la sociología cultural, teniendo como metodología de estudio las ejemplificaciones sociohistóricas. Es un gran aporte porque a diferencia de otras producciones, ésta sitúa al hecho deportivo, o al deporte en general, de acuerdo a todo lo que genera y evoca, tratando así de reconstruir el sentido que tienen los deportes en la sociedad, sin caer en las tipificaciones o generalizaciones que hacían pensar en un momento esta actividad como "el opio popular".
Por el contrario, aunque se asume la banalidad que puede llegar a tener el deporte para la sociedad, aludiendo al enigma cultural y razón estética de los cuerpos, Hans Ulrich Gumbrecht, llega a preguntarse que si bien algunos intelectuales lo aborrecen, otros le dan una explicación ideológica, y a otros simplemente no les interesa, ¿Por qué es tan importante el deporte en la sociedad sin que éste sea necesariamente practicado? Y es ahí donde coincide con "los críticos de las altas culturas intelectuales", en que los eventos deportivos, y los deportes en general tienen un rasgo de Insularidad. Una Insularidad, ya que no se vincula al quéhacer de las personas que se deleitan, siendo totalmente intrascendente en la normalidad de un sujeto que trabaja jornada a jornada el acontecer de una final de la NBA televisada, sin embargo ,puede llegar a paralizar una ciudad y un país. Es la atracción estética, que cuando termina acaba todo lo que convocó, no interfiriendo objetivamente en el accionar de la sociedad, ni en sus trabajos, ni en su educación de manera directa.
¿La respuesta está en el mercado?, de ningún modo, Gumbrecht destaca ese argumento como aquel que resulta ser el patio común del hábitat para muchos, donde todo hipotéticamente estaría resuelto por medios hegemónicos de control cultural, publicitario, y por ende económicos. De acuerdo a esto se lograría colonizar la actividad deportiva, como una deseable de vivir en esa insularidad por el público seducido y en seducción.
La principal responsabilidad de los discursos limitados ante el problema, se la llevan los cientistas sociales, considerando - por ejemplo- el simple hecho de que la sociología no se ha ocupado seriamente de este "Acontecer social" como merece, así como también la eventual responsabilidad que pueden tener los sociólogos de la cultura, a quienes les puede parecer la actividad deportiva un tanto banal, como para creer en la cercanía estética entre el deporte y la obra de arte.
En cierto modo, Gumbrecht coloca la estética deportiva, como aquella transfigurativa, que ha sido despreciada por la intelectualidad, justamente porque contradice la lógica significativa de las ciencias sociales. Es decir, el deporte como actividad sin mediar en su entorno, es un hecho social vitalista, convocado estéticamente por los cuerpos, y no metafísicamente por las respuestas que le dan los deportistas como seres que , escindidos del deporte, cuestionan su rol en el deporte. En otras palabras el deporte es una práctica social generada a partir de una "cultura de la presencia" en vez de una "cultura del sujeto", por ende lo que importa es la existencia social y lo que convoca esa existencia social, antes que el discurso o narrativa de significación que puedan otorgar los deportistas o el mismo público. Bajo este punto, el desafío queda entonces depositado en manos de los cientistas sociales, para el desarrollo de nuevas metodologías y perspectivas de estudios, que puedan penetrar de un modo más riguroso sobre el deporte, concebido culturalmente.
Esta última idea, invoca un trabajo sociohistórico dentro del libro, donde el autor asimila las distintas instancias estética del deporte occidental, llegando así a la institucionalidad moderna. Cabe destacar, la manera cómo los deportes comienzan a ser representados antes que ejercidos, y con ello el origen urbano de muchos de ellos. Como por ejemplo el Tenis, que genealógicamente sería parte del juego generado a partir de la protección de puentes llevada a cabo por caballeros españoles del medioevo. O el Boxeo, que además de ser asociado a las peleas barriales del reino unido antes del siglo XIX, éste convocaba a la prostitución, el crimen, y otro tipo de ocupación del espacio, siendo uno de los que más espectadores logró concentrar (entre 20 mil y 30 mil se lograron contabilizar)
Finalmente, solo resta hacer una invitación al desarrollo de los estudios culturales sobre el deporte, así como también la vinculación de aquellas disciplinas de la ciudad respecto de las distintas dinámicas espaciales que la actividad asocia dependiendo del espacio temporal al cual se haga mención. Pensar por ejemplo, que por el mismo modo de estratificación social existente en la ciudad de Florencia para la época, genera el alzamiento de grupos de aristócratas que delegaban la actividad deportiva del calcio en otros que lo practicasen, siendo así uno de los orígenes ciudadano del manager o el representante, contrariamente a lo que se pueda pensar actualmente respecto al capitalismo.







