Gran Valparaíso, 2011, Año 3 (2aF)

La imagen-mundo como sostenedor de la realidad en crisis para la globalización

La imagen-mundo como sostenedor de la realidad en crisis para la globalización


 

Uno de los puntos fundamentales mencionados en el artículo: “El advenimiento del esquema global”, tenía relación con la idea de imagen-mundo, profundizada ampliamente por el filósofo alemán Heidegger, en su obra “Caminos de bosque”[1]. Esta idea, que al alemán obedece al concepto Weltbildes, corresponde a uno de los pocos caminos reflexivos surcados con la profundidad y argumentación espacial meritoria, sobre lo que advendría después en la modernidad, sobre todo en lo que respecta al modo de relacionarse con la realidad, al modo en ejercer el conocimiento, a la forma en que las ciudades son reducidas a planos y proyectistas,  y a la manera de entender y sostener la cultura.

Es importante desarrollar el fondo ontológico-epistemológico, casi de tintes y cuestionamientos filosóficos, porque la contingencia del mundo así lo exige hoy. Sin tener la pretensión de adelantar lo que se expondrá, la imagen-mundo, corresponde a la  base fundamentadora en donde los modelos de desarrollo de la clásica delimitación Estatal centralizada en la modernidad, tuvieron lugar del modo en que lo tuvieron. Es la base espacial, por la cual las ciencias en general cuestionaban sus propios fundamentos, y en definitiva producían las crisis en la modernidad. Todo esto, porque la imagen-mundo, logró ser ejercicio de verdad incuestionable y espacial sobre la realidad, produciéndola de acuerdo a la imagen. Donde el mundo se traía  o se comportaba como imagen, y la realidad llegaba a ser eso, hacia la imagen, y no la imagen hacia el mundo, la realidad, ante todo , siempre compleja.

Pero como bien sabemos, en esta época de transición sin horizonte fijo, ni futuro como dador de certidumbre, aquello que se entiende como imagen-mundo, entra en crisis, porque en una de sus aristas, aquel viaje que experimentaba el mundo para ser imagen-mundo, ha cambiado. Vale decir, que la realidad ha activado procesos de cambio totalmente acelerados, caóticos, y por sobre todo contingentes, en relación a lo que la imagen-mundo como artefacto espacial, puede activar y simplificar de la simultaneidad de lo que sucede en el mundo. Es decir, es lo global lo que no puede ya representar, como si lo hacía antes, o bien, puede hacerlo, pero la representación, está aferrada a una manera de hacer y ejercer la imagen-mundo, que se encuentra totalmente distanciada del mundo, o que la imagen-mundo, como artefacto total no puede simplificar de manera simuladamente acabada, porque los puntos de fuga son mucho más consistentes y ya casi insostenibles.

Es por ello que profundizar este tema en términos filosóficos, se hace casi emergente, no porque sea un problema filosófico, sino más bien, porque lo global sugiere tornar a los fundamentos de los cuales fuimos como humanidad forjadores, y que ahora, habría que repensar.

Si en la modernidad, la realidad existía porque la razón podría concebirlo, la manera de hacer coherente esta lógica radicaría por lo tanto en generar una espacialidad en donde se produzca y se mueva el ser humano en relación al mundo. Esta espacialidad es la imagen-mundo, que a diferencia de lo que usualmente se entiende por espacio, tiene una lógica, una racionalidad funcional, que permite hacer todo vínculo y producción del ser humano, coherente al distanciamiento originario con el mundo, es decir, un acercamiento en base a una totalidad espacial.

“..La palabra ‘imagen’ hace pensar en primer lugar en la reproducción de algo. Según esto, la imagen del mundo sería una especie de cuadro de lo ente en su totalidad….  Allí donde el mundo se convierte en imagen, lo ente en su totalidad está dispuesto como aquello gracias a lo que el hombre puede tomar sus disposiciones, como aquello que, por lo tanto, quiere traer y tener ante él, esto es, en un sentido decisivo, quiere situar ante sí…”[2]

La imagen-mundo, otorga el remedio existencial del hombre moderno. Da certeza al distanciamiento, precisamente porque es productora de lógica y al mismo tiempo un espacio incuestionable, porque lo que no entra en él, no tiene sentido o radica en el absurdo. Aquí encontramos una de las citas más ejemplificadoras de lo que queremos decir:

..Imagen del mundo, comprendido esencialmente, no significa por lo tanto una imagen del mundo, sino concebir el mundo como imagen.  Lo ente en su totalidad se entiende de tal manera que sólo es y puede ser desde el momento en que es puesto por el  hombre que representa y produce.  En donde llega a formarse una imagen del mundo, tiene lugar una decisión esencial sobre lo ente en su totalidad. Se busca y encuentra el ser de lo ente en la representabilidad de lo ente...”[3]

(Fuente: 

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/41/Boccioni_Noise.jpg)

 

Esto es crucial, ya que, no es que la imagen-mundo moderna, corresponda a la representación del mundo, la imagen-mundo, es el mundo, pero como imagen o doble de él. Este doble es total, y es un espacio donde desde ahí se articula la representación. De otra manera, si la imagen-mundo no fuera el mundo, nada de lo que se produjo en la modernidad hubiera sido tal, principalmente porque la complejidad del mundo es tal, que nunca podría llegar a ser una imagen.  Esta es la base fundamental de la dinámica sujeto-objeto. El sujeto existe en tanto imagen-mundo, y el objeto es la seguridad que brinda, o la máxima totalidad que brinda el espacio imagen-mundo, no el mundo en su complejidad.

“… … … Así pues, si se interpreta el carácter de imagen del mundo como la representabilidad de lo ente, no queda más remedio, para captar plenamente la esencia moderna de la representabilidad, que rastrear a partir de esa palabra y concepto tan desgastados -«representar»- la fuerza originaria de su nombre: poner ante sí y traer hacia sí.  Gracias a esto, lo ente llega a la estabilidad como objeto y sólo así recibe el sello del ser. Que el mundo se convierta en imagen es exactamente el mismo proceso por el que el hombre se convierte en subjectum dentro de lo ente…… … ”[1]

La imagen-mundo del mundo, es lo que podríamos denominar ficción fundante de la realidad, y el acontecer de las culturas a partir de la compleja relación entre el sujeto, objeto y la imagen. Lo natural, no es entonces como podríamos pensar la naturaleza, sino la simplificación representada de la naturaleza en la ficción de la imagen-mundo. Esta simplificación, no es un procedimiento, es un espacio, pero que para ejercerse requiere de fundamentos lógicos bastantes sofisticados provenientes de las matemáticas. Las matemáticas y su capacidad de abstracción permiten ejercer esa representación del modo más valido posible, menos insufrible, en donde la tranquilidad reine en los procedimientos.

“… … … Cuanto más completa y absolutamente esté disponible el mundo en tanto que mundo conquistado, tanto más objetivo aparecerá el objeto, tanto mas subjetivamente o, lo que es lo mismo, imperiosamente, se alzará el subjectum y de modo tanto más incontenible se transformará la contemplación del mundo y la teoría del mundo en una teoría del hombre, en una antropología... … El fenómeno fundamental de la Edad Moderna es la conquista del mundo como imagen. La palabra imagen significa ahora la configuración de la producción representadora. En ella, el hombre lucha por alcanzar la posición en que puede llegar a ser aquel ente que da la medida a todo ente y pone todas las normas… … … “[2]

La estabilidad y crisis del mundo moderno, era en parte la estabilidad y crisis de la imagen-mundo. Si la realidad contó desde siempre con la complejidad, ¿qué sucedió entonces con ella?

Las simulaciones funcionales- productivas de la cultura latinoamericana y europea

Como paradoja al modelo espacial de la imagen-mundo, está aquello que pese a ser objeto de estudio, objeto político u objeto de arte, no puede ser total en mi relación como sujeto. Se desarrolla una doble paradoja de la imagen-mundo moderna. Una primera tiene relación con la situación de mayor consolidación del modelo. Donde más certeza generó y reinó la imagen-mundo en la modernidad, más caduca y en crisis se encuentra en relación a la realidad contemporánea y global. Esto por una cuestión muy sencilla, si la aprehensión a la imagen-mundo es una aprehensión hecha no a la complejidad del mundo, sino a una simulación espacial de ésta, estar más aferrado a esta imagen significa ver menos en la complejidad, a la que además en la actualidad se le añade el suceso de ser diversamente global, y no en la estabilidad con que se manejó la imagen-mundo en el transcurso de toda la modernidad.

La segunda, corre más bien por lo que decíamos anteriormente; la imagen-mundo, en su espacialidad produce al objeto y performatiza al sujeto. En esa producción lo que viene después son todas las posibilidades y probabilidades de vínculo, pero siempre solventado por la espacialidad imagen-mundo, que en esa relación alcanza con la llamada representación. La paradoja está en que la certeza generada en esa representación, cuenta al mismo tiempo con lo incalculable, o con aquello que se asume como punto de fuga válido aunque incertero, como un misterio insoslayable y sin resolver, pero que siempre está contenido en toda representación de la realidad, hecha, ya sea por una investigación de la física cuántica; en una investigación dentro de las ciencias sociales; por un proyecto de edificación; por un plano regulador de la ciudad; o por las proyecciones de población efectuada con sofisticadas fórmulas de parte de la demografía.

Esta simulación, solvente para un mundo determinado, o que pudo sostenerse sin mayores problemas, ahora es la que hace estragos.

“… .. … Lo incalculable pasa a ser la sombra invisible proyectada siempre alrededor de todas las cosas cuando el hombre se ha convertido en subjectum y el mundo en imagen… … …

Por medio de esta sombra, el mundo moderno se sitúa a sí mismo en un espacio que escapa a la representación y, de este modo, le presta a lo incalculable su propia determinabilidad y su carácter históricamente único.  Pero esta sombra indica otra cosa cuyo conocimiento nos está vedado en la actualidad… … …”[1]

Esa sombra a la cual hace referencia Heidegger, tiene relación al cúmulo que la simulación de la imagen-mundo, no resuelve ni con la máxima profundización en el objeto, ni con todo el esfuerzo que pueda preconizar el sujeto. Y no la resuelve, sencillamente porque no hay que resolverlo. Porque resolver la sombra, significaría asumir para una época, que la imagen-mundo, en realidad no es el mundo, es una simulación.

Concebir al mundo como una imagen, reduce complejidad, principalmente porque la complejidad es representada, no relacionada. En otras palabras, es cómo si la fotografía espacial de la realidad del mar, pudiera ser analizada, recortada en pedazos, pegada en un muro, usada para limpiarse, etcétera. Pero bien sabemos que la única manera de ver lo incalculable de la realidad, está en la imagen extensa representada en la imagen-mundo fotográfica, que no es bidimensional… … que no incurre en la bidimensionalidad del conocimiento que podemos hacer de la imagen-mundo, como si ocurre en la fotografía. Una complejidad, en donde también hay rocas, olas del mar, sal marina, y además un momento dado, emociones y otras entidades, que es en realidad el mundo, incuestionablemente para la modernidad, pero que es aquel sector invisible incorporado, ineludiblemente en la imagen-mundo, en la simulación.

Ocurre entonces, que la realidad global, se ha rebelado, contemporáneamente, al dominio de la imagen-mundo. La complejidad que siempre fue simulada en el espacio de la imagen-mundo bidimensional, y de lógica causal, puede expresarse, porque no puede ser más controlada en cuanto a la reducción, la naturaleza de la imagen-mundo, no quiere ser más naturaleza representada, porque también comunica desde esa realidad no inserta en la imagen-mundo... ... ... ¿Por qué la crisis del Estado-Nación centralizado?... ¿Por qué el problema ambiental y del clima?...¿Por qué la crisis de las ciencias no versátiles?... ¿Por qué la aparición de otras entidades territoriales? ¿Y las redes… la virtualidad y la territorialidad?

Lo interesante, se encuentra en el hecho de que las culturas que han operado de mejor manera con la imagen-mundo, son las llamadas desarrolladas. Es decir, el desarrollo, es un indicador de estabilidad de la imagen-mundo como espacialidad de las relaciones. Ser primer mundista, significó en toda la modernidad, no tan solo el éxito de una manera de llevar la vida, sino también un sometimiento insoslayable a la reducción del mundo a la imagen-mundo bidimensional.

¿Por qué esto es de relevancia?, porque la imagen-mundo, no es algo tan somero como podría pensar Kuhn, al nivel de paradigma. La imagen-mundo es más que un paradigma, porque, al ser un espacio-operativo y funcional, no puede olvidarse, ni ser modificado por una política pública, menos por un conjunto de movimientos sociales luchando ante ello. Es tan fuerte el poder de la imagen-mundo, que es como el mundo. Si, sencillo, banal, y hasta un poco hermenéutico. ¿Pero quién puede escapar a la lógica de habitar en la tierra?, o para este caso, ¿quién puede escapar a la lógica de la imagen, que es el mundo reducido? Al ser espacial, la manera de eludir no corresponde a la lógica de la estructura, menos de la superestructura, porque todo ello ya sería parte de la representación hecha en la imagen-mundo. Luchar contra una estructura económica, en su sentido profundo, sería acabarse también como sujeto. Pero como el ser humano, no querría autodestruirse a si mismo bajo ningún motivo, protegió al sujeto, el objeto, y con ello la lógica de la imagen-mundo.

Como una especie de hipótesis, se puede pensar, que la simulación de la imagen-mundo, no puede ya abarcar en ella, el espacio que como imagen-mundo, se ha distanciado de la compleja realidad. Pero sólo algunas culturas se encuentran ahora capacitadas para interactuar con la globalidad. Y al contrario de lo que se cree, los pensadores de la globalización más reconocidos, no interactúan con esa realidad global compleja, actúan con la realidad global en base aún a la imagen-mundo. Por ello sus hipótesis, y conclusiones consideran todavía el esquema Estado-Nación, o las generalizaciones causales a partir de un caso específico que ocurre en una ciudad o complejo metropolitano, para con todas las ciudades del mundo.

La pregunta está en resolver y profundizar porqué existen culturas más capaces. Tal vez el término de capacidad sea poco adecuado, no obstante, son más capaces, porque la imagen-mundo, no ha penetrado hondo, o no ha penetrado de la manera que si lo ha hecho en las sociedades europeas y que han seguido un modelo de desarrollo óptimo en la modernidad. Lo racional, no es racionalidad de imagen-mundo, la objetividad, no es la objetividad prima de la imagen-mundo. O en otras palabras, hemos sido sub-desarrollado, hemos convivido con la mixtura originaria y mestiza. En la codificación del ADN, sudamericana, y posiblemente de los lugares en el África colonizada, existe una suerte de inadaptabilidad o renuencia cultural productiva.

Pero esto no es para nada purista, ni esencialista. Lo abierto de la cultura, el estar propensos a la modificación, hizo posiblemente, tomarse de la imagen-mundo, para constituirse. Por algo se habló en los mismos términos de Estado-Nación, o por algo también se desarrollaron las ciencias de un modo similar.

La hipótesis estaría entonces, en apuntar que esa manera de vivir la modernidad, culturalmente, está referida a una simulación de la ya simulada imagen-mundo, que si hizo acoplarse a sociedades enteras. Y ser simulación de la simulación, no es lo mismo a ser simulación espacial. Ser simulación de la simulación, quiere decir flexibilidad en términos culturales y sobresaltos. Saber que se está avanzando en la medicina cirujana, pero creyendo al mismo tiempo en la revelación de la naturaleza, o en el origen mestizo, porque ese origen no es algo purista, sino de alteridad constante.

Es esa flexibilidad a explorar, lo que hace invertir los papeles. Reiterando mucha de las ideas: lo que está arriba es a lo que está abajo, y lo que está abajo es a lo que está arriba, así como lo que está cerca puede ser extraditado totalmente distante. La lógica de la globalidad, ya no es causal, y amerita ser tratada desde las singularidades. El haber ejercido la simulación de la simulación, es retroceso, avance y salto, así como también una pronta modificación que se descubre, y redescubre, no a partir de una cultura de la representación, sino más bien, de la expresión.



[1] Ibíd.


[1] Ibíd.

[2] Ibíd.


[1] Heidegger, M (1996) Caminos de bosque, Madrid, Alianza.

[2]Heidegger, M, La época de la imagen del mundo Die Zeit des Weltbildes (1938), en: http://homepage.mac.com/eeskenazi/heidegger1.html

 

[3] Ibíd.


¿Como citar este articulo?
Gino Bailey Bergamin (nov2009) "La imagen-mundo como sostenedor de la realidad en crisis para la globalización" Recuperado el [FECHA ACTUAL] del sitio web de Revista El Topo http://www.eltopo.cl/content/view/654604/La-imagen-mundo-como-sostenedor-de-la-realidad-en-crisis-para-la-globalizacion.html

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