Gran Valparaíso, 2011, Año 3 (2aF)

Globalización, cultura de masas e industrias culturales; conceptos preliminares

A menudo, cuando hablamos sobre las industrias culturales en nuestro país, existe una pre-concepcion sobre lo que representan estas industrias, sus modos de funcionamiento y los efectos sociales que ejercen sobre nuestra vida cotidiana.

Existen posiciones en contra, posiciones a favor, posiciones molestas y otras complacientes. Muchas veces el debate sobre las industrias culturales es trasladado a posiciones ideológicas sobre el arte, la identidad, el patrimonio y lo popular, que limitan la comprensión general sobre este sistema, introduciendo distintos elementos de análisis para una nueva teoría de la cultura a través del estudio de los procesos de globalización actuales y las nuevas formas de representación y configuración del tejido social. En este articulo, trataré poco a poco de aclarar algunos conceptos fundamentales para la investigación social en industrias culturales, los que ire profundizando en articulos posteriores.

 

En la teoría de las industrias culturales, podemos encontrar al menos 4 momentos en los que la creatividad y lo cultural toman importancia para el estudio de lo social. El primero de ellos tiene su orígen en el marxismo contemporáneo planteado por los teóricos de la Escuela de Frankfurt. En el estudio del capitalismo marxiano, Benjamin reconoce una deficiencia teórica desde el area de la cultura para entender los nuevos procesos sociales. De alguna manera, en la crítica histórica que planteaba un evolucionismo social desde los proto-capitalismos hasta la sociedad sin clases, la pregunta acerca de lo cultural invisibilizaba los nuevos aparatos de representación y expresión de lo simbólico del capitalismo. En este sentido, como para Marx la evolución del sistema de clases derivaría necesariamente en la toma de posesión del proletariado, no era posible anticipar estos otros elementos que introduce el capitalismo a principios del siglo XX, relacionados al poder simbólico y las industrias culturales. Benjamin declara frente a esto que,

"Poco corresponderán (...) las tesis sobre el arte del proletariado después de su toma del poder; mucho menos todavía algunas sobre el de la sociedad sin clases; más en cambio unas tesis acerca de las tendencias evolutivas del arte bajo las actuales condiciones de producción." (Benjamin, W., 1989, p. 1)

 

Los teóricos de Frankfurt reconocían el nacimiento de nuevos modelos industriales que modificarían las estructuras del sistema capitalista, basado en el conceso social simbolizado en los productos culturales. Sin embargo la discusión tomó distintos giros, sobre todo con Adorno y Horkheimer, al intentar analizar los elementos de esta industria que le daban funcionamiento y transformaban la vida social de las ciudades. Los escritos de esta primera mitad del siglo XX se balanceraon por distintas disciplinas, siendo al final, la de mayor circulación la crítica del arte, eliminando del análisis las estructuras organizativas y las transformaciones tecno-económicas del sistema general de la vida capitalista que introducían los nuevos aparatos de producción simbólica. Claro que en ese momento las relaciones de las nacientes industrias culturales con la gran industria capitalista eran mucho más evidentes que hoy en día, por lo que la discusión asumió la transferencia orgánica de los modelos de organización entre unas y otras y decidió emular las discusiones sobre la falsa conciencia marxiana en relación a la psicología del arte y la cultura global de masas. 

 

De todas maneras, la Escuela de Frankfurt permitió impulsar un nuevo tipo de análisis sobre la vida social de las ciudades que poco a poco se iban transformando y de manera sistemática en todo el mundo. Con ello, aparecen nuevos "momentos" en la investigación, que se suceden unos a otros y se mezclan en distintos espacios en una misma escala de tiempo. Podemos reconocer uno de ellos como los Estudios Culturales ingleses y norteamericanos, que trataron de abarcar las discusiones sobre la cultura en toda su complejidad. La experimentación en análisis socio-lingüisticos, las  distintas teorias culturalistas y la formación de comunidades simbólicas, permitieron generar cada vez un análisis más acabado que permitió estudiar lo cultural como un elemento distintivo. Algunos teóricos impulsaron nuevos estudios y tomaron como eje de sus análisis a las industrias culturales, propiciando el estudio de sus dinámicas y las innovaciones que planetan al sistema general de la vida. Estos estudios que se han ido especializando y globalizando cada vez más, tienen a algunos autores como Stuart Hall, Raymond Williams, y a David Hesmondhalgh, Bernard Miége, Nicholas Garnhman en su segunda etapa. Los estudios de estos investigadores han permitido conformar una bibliografía exhaustiva sobre el funcionamiento de las industrias, abriendo la discusión sobre el trabajo creativo, la organización social del trabajo cultural y la importancia económica para la actividad productiva de los países. Además entregaron las primeras pistas acerca de las estrategias comunicacionales y de marketing que utilizan estas empresas en la formación de imaginarios inconscientes. Los resultados de estas investigaciones, motivaron para que en distintos países se generaran estudios parecidos, generalmente incentivados por los Ministerios de Cultura de los países u organizaciones internacionales. En España, Bustamente ha realizado distintos estudios sobre las industrias culturales y su influencia económica y laboral. En latinoamérica, el MERCOSUR impulsó distintas iniciativas en conjunto con los ministerios de los Estados, teniendo como referente al argentino Octavio Getino. Estos mismos estudios, han venido acompañados de otro momento teórico en el esudio de las industrias culturales, que se ha dado particularmente en América Latina. Las publicaciones de Jesús Martín Barbero y Néstor García Canclini particularmente han conformado una visión local sobre la globalización de la cultura y las transformaciones sociales de las comunidades territoriales y las percepciones simbólicas. A través de un trabajo de recolección de "relatos cruzados", los teóricos han recopilado cómo y de qué maneras ha afectado la globalización a la "comunidad latinoamericana". Los relatos buscan encontrar los orígenes de los discursos y los lugares a los que se dirigen. A partir de estos resultados hemos podido evidenciar, que la globalización tiene distintos elementos de transformación de las comunicaciones. Las nuevas migraciones urbanas hacia centros globales de producción, la sociedad del consumo y la masificación de los símbolos y el "trabajo sucio" tras la producción creativa, son varios elementos que tienen como protagonista a las sociedades latinoamericanas.

 

Un último momento de la teoría sobre las industrias culturales, la globalización y la cultura de masas, tiene que ver con la planificación urbana. Un tema emergente en nuestro país, pero que lleva ya algún tiempo desarrollándose en las aulas de Chicago y otros centros de conocimiento. Las discusiones de Saskia Sassen o Richard Florida han retomado el tema de las industrias culturales (o creativas ahora) y su relación espacial con cierto tipo de organización urbana. El estudio sobre los modelos en que distintas ciudades se convierten en centros globales de producción de ideas, son el eje de análisis en esta cuarta etapa de la discusión en cultura. El retorno al espacio tras la ruptura temporal que planteó la globalización de las comunicaciones y los avances tecnológicos para el desplazamiento, ha recobrado su fuerza. En la nueva ciudad, se crea un microcosmos social capaz de resumir lo que en otra época estaba disperso. La emergencia de distintas clases sociales como las clases creativas o creative class, son elementos de análisis para estos teóricos que interpretan las nuevas transformaciones sociales en la cultura de las ciudades. De alguna manera, la organización social de las ciudades globales, fomenta un tipo de creatividad particular y muy productiva. A este encuentro, el concepto de industrias culturales va quedando cada vez más estrecho y es posible pensar en un nuevo tipo de industria particular que se desarrolla las ciudades globales.

 

Los momentos reconocidos aquí, como forma de organizar una línea teórica sobre el estudio de la cultura, las industrias culturales y los procesos de globalización se han sucedido de manera artificial. Aunque no exista un trazado temporal entre ellos, todos corresponden a formulaciones teóricas que han tenido efectos desde la mitad del siglo XX hasta el día de hoy. Estos momentos nos permiten hacernos distintas preguntas ¿Cómo se transforman las comunicaciones en las comunidades locales? ¿Cómo se interpretan los fenómenos globales y se insertan en la vida cotidiana de las personas? ¿Cómo se organizan los sistemas culturales y comunicacionales latentes en las comunidades? y finalmente ¿Cuáles son los efectos sociales de una transformación general del sistema de vida de las ciudades globales? ¿Cómo afectan a sus habitantes? y ¿Como articulamos la diversidad y la generación de ideas de manera colectiva?

 

Antes de entrar de lleno en la discusión, es necesario detenerse a reflexionar sobre qué son las industrias culturales. En el concepto original desarrollado por los teóricos de Frankfurt, la Industra Cultural, representaba un gran sistema unificado en sus modos de funcionamiento que organizaba las distintas expresividades comunicativas como la radio, la televisión, el cine, la música y el libro. A medida que el concepto se fue desarrollando, comenzamos a hablar sobre "industrias culturales" como una multiplicidad de industrias que interactúan entre sí. En este caso, estamos hablando en particular de la industria editorial, la industria de la música, la industria del cine y la industria de las tele-comunicaciones y el info-entretenimiento. El enriquecimiento de este concepto ha permitido conformar una mirada particular al desarrollo de cada una de esas industrias, enfocándose en sus propias dinámicas y modelos de interacción. Hoy en día el concepto se ha transformado nuevamente y cabe discutir si esta transformación permite analizar la complejidad del fenómeno o no. Las industrias creativas, son en este caso todas aquellas industrias que están relacionadas a un trabajo creativo como podría ser además de la música, el cine y la literatura, el diseño, el desarrollo de videojuegos y software interactivos, incluso la arquitectura, el turismo y el patrimonio en el sentido que requieren de una organización creativa para su funcionamiento. El concepto, validado por la UNESCO, no por ello elimina los problemas analíticos que presentaban los antiguos conceptos. Al contrario, pareciera ser que el concepto de industria creativa, abarcando una totalidad del actual sistema industrial, genera más desafíos que soluciones. Esto, porque en el contexto de una sociedad de consumo como la concibe Bauman, los procesos de apropiación material, son esencialmente simbólicos, es decir, suponen un consumo de imágen por sobre el producto en sí, generando alrededor de la industria todo un aparato creativo para el posicionamiento de la marca. En este sentido, podríamos decir, que todas las industrias son industrias creativas, en el sentido que utiliza los recursos audiovisuales, simbólicos y comunicacionales en su aparato productivo. Pareciera ser, que en la transformación global de la industria, está implicito la conformación de este aparato tecno-creativo.

 

¿De qué hablamos entonces cuando hablamos de industrias culturales? La pregunta es compleja y existen distintas opciones para tomar en cuenta. Podríamos preguntar a los profesionales de la cultura y su respuesta representaría el anhelo de sus pretensiones artísticas. Podríamos preguntar a las grandes editoriales o agencias del info-entretenimiento y su respuesta mostraría distintos productos que se distribuyen en el mercado. Lo cierto es que las industrias culturales son un sistema en movimiento que transforma nuestras percepciones. Se articula de maneras estratégicas en distintos segmentos de la vida cotidiana de las personas. Ocurre en distintos lugares y se dirige a una multiplicidad de territorios, transformando los modos de vida de las personas y los sistemas de comunicación. Este articulo es una invitación a una discusión mayor, más profunda y de consideraciones prácticas. ¿Cómo estudiar la cultura en contextos de esta nueva globalización, espacial, temporal y de sentido?  ¿Cómo las comunidades generan sus propios aparatos de comunicación para hacer frente a la fractura de los tejidos sociales? Espero en próximos artículos profundizar en algunos de los conceptos que aquí fueron mencionados y alimentar el debate.

 

Bibliografía:

Bustamante, E. (coord.). (2002). “Hacia un nuevo sistema mundial de comunicación. Las industrias culturales en la era digital”

Canclini, N. G., (1999) "La Globalización Imaginada"

Miège, B., (1989) "The capitalization of cultural production”

Getino, O. (2001) “Las industrias culturales del Mercosur”

Hesmondhalgh, D. (2002) "The Cultural Industries"

Bauman, Z. (2007) "Vida de Consumo"

 


¿Como citar este articulo?
Felipe Espinosa P. (ene2010) "Globalización, cultura de masas e industrias culturales; conceptos preliminares" Recuperado el [FECHA ACTUAL] del sitio web de Revista El Topo http://www.eltopo.cl/content/view/694083/Globalizacion-cultura-de-masas-e-industrias-culturales-conceptos-preliminares.html

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