Hace pocos días, sucedió algo inesperado en Internet. El filósofo y sociólogo alemán de 80 años –Jürgen Habermas- parecía haber entrado de lleno en el mundo virtual, creando una cuenta en la red social de micro-blogging Twitter (@JHabermas). Si bien los primeros mensajes del teórico de las comunicaciones datan del 7 de noviembre del 2009, no es hasta el 29 de enero de este año (2010) que la polémica comenzó a tomarse las páginas de los blogs, ¿es verdad que Jürgen Habermas está en Twitter? Ese día el supuesto investigador en medios posteaba:

Dos días después (01/02/10) la polémica se resolvía. Jürgen Habermas NO ESTÁ EN TWITTER. Al parecer estos últimos mensajes correspondían a las notas al pie de un paper del año 2006, titulado: “Political Communication in Media Society: Does Democracy Still Enjoy an Epistemic Dimension?” Stuart Jeffries del periódico The Guardian de Inglaterra, cuestionaba ¿Por qué cortaría y pegaría Habermas de su propio ensayo? Poniendo en discusión la autenticidad del usuario Twitter. Pero fue Jonathan Stray, quien desmintió la situación subiendo a su Sitio Web el audio de la llamada por teléfono que hizo a Jürgen Habermas a su casa, quien decía “No, no, no. This is somebody else. This is a mis-use of my name.” (Escuchar Audio de la llamda)
De todas maneras, la polémica nos abre una importante vía a la investigación en los nuevos social-media. Más allá de la controversia causada en la blogósfera por la suplantación de identidad, uno podría preguntarse ¿Qué diría Jürgen Habermas de este mundo virtual de pequeños mensajes de texto de no más de 140 caracteres que se distribuyen y circulan de manera fragmentada por una multiplicidad de lectores anónimos? ¿Cómo afecta a la teoría de las comunicaciones la emergencia de estos nuevos canales de socialización que funcionan de manera activa en la vida cotidiana de las personas, creando un espacio de escritura acumulativo en tiempo real? Es interesante la emergencia de estos nuevos sistemas comunicativos, sobre todo en nuestro país, donde la introducción de este tipo de tecnología se sucede de manera muy rápida. ¿Cuánto demoraron los celulares en introducirse en la vida cotidiana de la mayoría de las personas? ¿Cuánto han demorado o demorarán las redes sociales? Pareciera que la antigua relación moderna de la información enciclopédica ha adquirido en este tiempo nuevas líneas. La democratización de la información y la revolución tecnológica han permitido acumular una gran cantidad de información de distintos lugares que apuntan hacia distintos centros informativos. Desde la creación de Internet, el uso del correo electrónico, las conexiones Peer-to-Peer, la masificación de Google, la irrupción de Wikipedia, hasta las nuevas redes sociales, desde los blogs, micro-blogs, Facebook, Second Life y la introducción de los aparatos de consumo al conglomerado de Internet, han representado un cambio sustancial en las formas en que la sociedad actual interactúa. Podríamos crear una línea conceptual de este fenómeno, pensando en aquellos elementos que han sido fundamentales en la creación de estos nuevos recursos.
Recolección de
Podríamos introducir un debate emergente en cuanto a las nuevas formas de socialización virtual e interacción colectiva. Por ejemplo, ¿a quién le pertenece la información comunicada a través de Internet? Hace algún tiempo leía en una columna un debate muy interesante acerca de qué es lo que pasaba con la información y las cuentas de una persona que había fallecido. ¿Cómo gestionan las redes sociales la muerte de sus usuarios? ¿Qué sucede con la información de correo de esta persona fallecida que se encuentra en Internet? ¿Expira para siempre? ¿Podemos acceder a ella? Y ¿de qué formas se viola la privacidad de las personas que ya no existen en el mundo material, pero aún existen en el mundo virtual? ¿La suplantación de identidad de Jürgen Habermas puede ser considerada un delito? En menos de 3 meses, el creador de la cuenta Twitter @JHabermas logró tener más de 6.000 seguidores, quienes recibían e interactuaban con la información que publicaba el supuesto teórico alemán. El debate en comunicaciones se hace cada vez más rico. Si consideramos como con Michel Foucault que el discurso genera verdades antes que la verdad genere discursos, las redes sociales ponen de manifiesto la relación de esta hipótesis con la realidad.
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Links de Interés:
- Jürgen Habermas en Wikipedia
- Articulo The Guardian: "Jürgen Habermas: the most unlikely Twitter user?"







