Los inmigrantes y las luchas globales
El mejor ejemplo para ilustrar estos tres preceptos teóricos es el de la inmigración o aquel de las dinámicas migratorias en el globo. El espacio de la migración de ser un lugar abierto y de oportunidad se ha transformado en un espacio cerrado, de vigilancia y persecución. Esta persecución, no pasa simplemente por una decisión[1] del “está hecho”, es y se hace efectiva. Lo que vemos hoy es resultado de la frase “ha sido hecho” , pero con un sentido sistemático al menos desde los años 90.
El caso de los Estados Unidos es paradigmático. El periodo de G W Bush se destacó por hacer uso de un ejercicio no constitucional para con los inmigrantes. Ahí se autorizaba a los distintos Estados a legislar y tomar presos a aquellos que se encontrasen en una situación irregular. La paradoja entra en el momento en que por ley constitucional eso no se podría hacer, confundiendo la seguridad nacional con la inmigración. El Estado de excepción con lo que por constitución no se puede violar.
Hago referencia a este problema, porque aquí se produce el ensamblaje. La mixtura de variables implicadas en la situación del inmigrante hoy es múltiple y compleja. Esto porque la condición del inmigrante como una condición de desestabilización integrada. El sujeto inmigrante implica una relación múltiple de ensamblaje, mucho más compleja de la que estamos habituados a pensar con otros tipos de sujetos, y en otros momentos históricos.
Pero volviendo a la pregunta inicial, ¿qué significa desestabilizar los conceptos estables? Esto tiene que ver con cuando el poder decide, no hace. Cuando lo ejercita tiene que ver más bien con una trayectoria, agentes, instrumentos, etcétera. Pero todo el campo del poder ha tenido que ver no con las decisiones, sino con procesos todavía más complejos. Para los gobiernos del mundo, la entrada a la globalización ha significado una serie de modificaciones y modos de adaptarse en leyes y regulaciones, más que generar una fase de propuestas a nivel gubernamental. Lo que actualmente se conoce como Salvataje financiero, no es parte de una política basada en la decisión (sino su contrario)
Por esto, la falta de poder (entendida dentro de esta lógica), puede llegar a ser compleja, y el que sea compleja para mí significa: la posibilidad de hacer o realizar. Pero en este proceso, no siempre el hacer o quien lo hace, tiene la posibilidad de conservar (o entregar) poder.

Dicho esto, quiero desestabilizar el concepto remesas dentro de este contexto.
Esta es una categoría cargada de significado, y el significado que tiene, el típico significado que tiene, es el de “ser pobre, que trabaja y que manda o envía dinero a su país de origen” Es un concepto simple, pero que por lo mismo viene cargado de sentido.
Lo interesante de las remesas es que dentro de los grandes países receptores[2], se encuentra también en el listado los Estados Unidos, encabezando los top 10. Normalmente ellos esperan ver el estereotipo de México, Republica Dominicana, y otros países de centro América. Pero esto es parte de la globalización, ver a las nuevas clases profesionales, las nuevas clases transnacionales que también envían dinero a sus países de origen. Por lo tanto, las remesas capturan dos tipos de clases móviles; los nuevos transnacionales y las clases trabajadoras clásicas a las cuales ya estábamos habituados a ver.
En la ciudad, esto tiene una génesis. Como ejemplo están las luchas por la gentrification¸ que ya en la década de los ochenta se manifestaban como un modo de lucha que sentían como “su lucha”, focalizada sobre el lugar donde habitaban o trabajaban, y en pos de los mismos puestos. Esto se enmarcaba en el panorama de que, siendo una lucha localizada, era también mundializada, porque se repetía, y se fue repitiendo en todos los lugares del mundo, entonces era por lo tanto ya de otra lógica, la lógica global.
Esta lucha transversal, se ajusta a la misma infraestructura global, que permite su dinamismo. Es esta infraestructura de la globalización, la que da un significado globalizante a este tipo de lucha. Sin la infraestructura, probablemente no existiría un comportamiento y conceptualización global a este tipo de demandas.
Existe un tipo de dialéctica global, producida por la infraestructura global, que han tenido que poner en marcha por distintos ajustes los gobiernos mundiales, que no sólo sirven para la lógica de desarrollo económico que conocemos, sino también para los nuevos espacios de lucha que adoptan los movimientos globales.
Pero la pregunta que sería interesante de hacer, se ajusta a saber ¿cuáles son las luchas específicas en un lugar, que quizás todavía no hemos reconocidos como una lucha global ( que no estén luchando) pero que siendo localizada sigue teniendo un concepto bastante amplio?
Porque si pensamos, la gentrification, la conocemos y se puede entender de manera global, pero cuando había iniciado no tenía la conceptualización global que tiene ahora. Hoy resulta demasiado importante recuperar estas luchas -que tal vez están aconteciendo- que son luchas globales, pero que no reconocemos aún como lucha global.
Esto es por cierto un trabajo dificultoso, arriesgado, y un trabajo de interpretación por sobre todo.
(Continua)
[1] Como nos advierte a la simplificación con la cual estamos acostumbrados a asimilar los procesos políticos dentro de los sistemas democráticos, que pasan por un cuadro de “decisiones”
[2] Sobre las remesas hace ver un listado de los 20 países que en el mundo reciben más cantidad de remesas desde el exterior. Lo curioso es que el top ten, está encabezado también por los Estados Unidos, lo que bajo una lógica causal es casi paradójico y poco creíble.






