El oficio de investigador, planificador y documentalista de William H. Whyte sobre los espacios públicos

Para quienes no vienen del campo de la urbanística y la revitalización de espacios públicos, el nombre de William H. Whyte puede parecer un absoluto desconocido en el mar de la investigación y visión programática para las ciudades.
Lo cierto es que este multifacético profesional, es recordado generalmente en la actualidad como el blanco predilecto hacia donde apuntan los dardos de la privatización de los espacios públicos – si es que alguna vez fueron espacios“de todos”- , y de la asignación, entre otros conceptos, de la “plaza” urbana pública entendida como una extensión “espacial” del edificado céntrico del sector servicios como lugar de consumo.
La gran acusación que recibe Whyte es haber generado un modelo de utilización de los espacios públicos – o bajo su concepción de revitalización- que a la larga incluiría un segmento de la población apta por su propio funcionamiento, pero que consecutivamente no dejaba lugar para una integración total de la ciudad, entendida por todos sus segmentos sociales.
Probablemente Whyte tuvo la mala fortuna de investigar los espacios públicos, justo cuando acontecían cambios acelerados en la configuración de las ciudades, un proceso por todos sabido, caracterizado por la transformación económica basada en la centralidad que adquieren los servicios financieros, jurídicos y bancarios en una ciudad como la de New York (lugar de sus observaciones e intervenciones).

Ante todo, es necesario hacer un pequeño paréntesis. Debemos recordar que los procesos socioeconómicos que advienen con su transformación, siempre traen una configuración de territorialización y reterritorialización de las ciudades, y New York es un modelo paradigmático a seguir.
Ahí se escenifica el modo cómo desde el modelo de los espacios públicos de la burguesía a principios del 1900, junto con la visión “pública” burguesa del salón y del estilismo neoclásico, se logra condensar una mayor “espacialización” o “ensanchamiento” de calles y vías que finalmente, se evidenciaría con el Time Square; la máxima expresión de cómo un modelo de consumo cultural del espacio urbano, genera lo que todavía no se desarrollaba como idea industrial de la cultura: Nuevamente, el modelo espacial generando o haciendo ciudad. Luego, vendría la extensión suburbana, entendida como dilatación hacia las afueras del mismo core (de ahí del potencial de New Jersey)
Toda transformación productiva y del tejido urbano de las ciudades, debemos entenderla de manera integral, o como alguna vez señaló la escuela de Chicago, de acuerdo a un complejo orgánico. Si el Time Square se articuló en su momento fue porque se dinamizó por un modelo social de los espacios públicos gestionado por la burguesía, que luego, a fines de los 70, esto también se hace manifiesto cuando es el “afuera” del core el que se vuelve céntrico con la economía basada en la industria fordista, y del modelo económico familiar de Keynes, haciendo que las áreas verdes vuelvan a tener una centralidad en el lugar donde se podía vivir públicamente como era el Central Park.
De este modo, cuando Whyte inicia sus investigaciones, lo hace justo en el momento en que se comienza a gestionar un nuevo realce de la economía de servicios financiero en el centro de la ciudad.
Por ende, cuando realiza sus primeras observaciones, nota que aún existen espacios sin sentido “común” en el distrito céntrico de New York, más allá que sean tradicionalmente lugares con parques y gran verde. Así llega a la conclusión de planificar aquellos espacios públicos, según la integración potencial que ofrecían los negocios y cafés, bajo la hipótesis de que pudieran extender su dinamismo económico como dinamismo social, en estos espacios que habían perdido aquel sentido de ocupación.
Claramente Whyte no sólo fue uno de los responsables de ejecutar y promover este modelo, sino también de desarrollar aquella emulación de parque natural, con las piscinas abiertas debajo de la superficie entre grandes rascacielos, teniendo como ejemplo paradigmático el edificio “Rockefeller”. Con ello, genera un modelo altamente inclusivo para espacios circulados de manera densa por ejecutivos bancarios, broker's y oficinistas, pero que no lograba ni lograría integrar al total de la población de New York. Estas observaciones se consolidan con una de sus obras reconocidas The Social Life of Small Urban Spaces
(ver el video aquí: http://vimeo.com/6821934)
De esta última podemos introducir el real aporte que nos entrega Whyte.
En primer lugar, el sentido político de una investigación social. Esto quiere decir, que las observaciones de Whyte siempre están pendientes de problemas que pueden ser resueltos. Mal o bien, la investigación suele ser polar manteniéndose en un extremo cientificista, o en una consultoría de la ejecución.
Como segundo punto, está la introducción audiovisual de las técnicas de observación en espacios públicos. A no juzgar de la idoneidad ética de la metodología empleada, Whyte introduce la utilización de cámaras públicas para registrar el comportamiento de las personas en ciertos espacios públicos de la ciudad de New York a ciertas horas, lo que hace de la metodología de observación algo mucho más contundente e interdisciplinaria en la lecturas de otros. De hecho, les entrega otra finalidad a ciertas cámaras de seguridad.
Finalmente, muestra un reflejo de las ocupaciones momentáneas altamente funcionales de los espacios públicos en el inicio de la hipermodernidad, posmodernidad, o como usted prefiera teorizar en sintonía a los cambios pre-globales que Whyte detectaba. A diferencia de lo que Augé señala, Whyte, deja en claro que hay sentido de ciudad, que existe el encuentro, pero que se destaca por ser altamente atomizado y parcializado.







whyte es como un poco atrasado...pal espacio publico... lean martina Löw!
Pancho;
El propósito de este artículo, no era precisamente ofrecer las lecturas más contemporàneas al respecto, sino dar a conocer la metodología de trabajo que Whyte tenía sobre los espacios públicos, algunos dirían un "clásico".
Lo mismo con la "breve" reseña a Jacobs.
Por otra parte, si te refieres a Low, Setha? Parte su observación del punto en común, que yo diría que es bastante tradicional, como son las plazas públicas.
Para finalizar el modelo POPS (Privetely owned public space) que se puede pensar como clásico da nacimiento a la construcción de "plazas" urbanas que recrean atmósferas artificiales. Dicho modelo, es el cual hoy muchos parten para poder entender emplazamientos como las Gate community, entre otros.
Saludos