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<pubDate>Fri, 10 Feb 2012 17:52:10 -0300</pubDate>
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<title>Fundamentos de la Organización Social Territorial Contemporánea</title>
<link>http://www.eltopo.cl/fundamentos-de-la-organizacion-social-territorial-contemporanea</link>
<pubDate>Wed, 11 Jan 2012 03:32:51 -0300</pubDate>
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<dc:creator>Felipe Espinosa P.</dc:creator>
<description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Las razones por las cuales una determinada formaci&oacute;n social territorial, como un barrio, una ciudad, una regi&oacute;n o cualquier otra, son visibles, no se debe s&oacute;lo al paisaje que logran sus estructuras arquitect&oacute;nicas como casas, edificios, f&aacute;bricas o lugares de encuentro. Una parte importante de la visibilizaci&oacute;n y por ende de la existencia de una formaci&oacute;n humana de estas caracter&iacute;sticas, tiene que ver con el desarrollo de sus capacidades colectivas de organizaci&oacute;n. La experiencia de la ciudad, la vivencia situada en la ciudad, es tan o igualmente importante, como los factores externos que definen una realidad social global, como pueden ser los fundamentos de la organizaci&oacute;n social del trabajo, la econom&iacute;a de la globalizaci&oacute;n o los fen&oacute;menos culturales que se extienden por el globo. La experiencia in situ de una ciudad, va a dar cuenta de las estrategias de los seres humanos para entenderse, comprenderse y desarrollarse, as&iacute; como las formas en que los fen&oacute;menos m&aacute;s globales de los sistemas sociales se incorporan a una realidad contingente como es la ciudad. No podr&iacute;amos entender la mayor&iacute;a de los fen&oacute;menos que ata&ntilde;en a la sociedad en la actualidad, sin ese marco de referencia que es el espacio social, el territorio sobre el que el fen&oacute;meno se aprehende y sus formas particulares de definici&oacute;n. Es justamente en ese aspecto, en el que la fundamentaci&oacute;n de necesidad y funcionamiento de una determinada organizaci&oacute;n social territorial en una temporalidad contempor&aacute;nea, tendr&aacute; sentido como forma de comprender los fen&oacute;menos sociales en su real dimensi&oacute;n.<br /><br /><strong>Faros de Tierra</strong><br /><br />Podemos entender a la organizaci&oacute;n social territorial contempor&aacute;nea en sus particulares formas de ordenamiento como faros en tierra. Los faros, situados en los puntos m&aacute;s cercanos entre la tierra, la roca y el mar, como forma de guiar a las embarcaciones hacia las direcciones necesarias, a dirigirlos al trayecto y advirtiendo de las vicisitudes del territorio mar&iacute;timo, son esenciales para que el intercambio entre un puerto y otro sea concretado. Son marcas que dejan otros, como vestigios de historias de aventuras y descubrimientos, los que gu&iacute;an a los nuevos capitanes y tripulaci&oacute;n embarcados hacia su destino. As&iacute; mismo son las organizaciones sociales territoriales. Son puntos de referencia, lugares que observan y convocan, alejan y acercan, pero m&aacute;s que nada, gu&iacute;an e iluminan los trayectos en la vida y experiencia situada en una ciudad. En las m&uacute;ltiples formas y formaciones de una organizaci&oacute;n social territorial, van a existir diferencias que tienen que ver con el objetivo de la organizaci&oacute;n, las formas de trabajo y organizaci&oacute;n, los hitos y propuestas que elijen para continuar en la vivencia de la ciudad. Van a existir en una ciudad una pluralidad de organizaciones, de car&aacute;cter social, asistencial, cultural, patrimonial, gremial y del trabajo, econ&oacute;micas, identitarias, pragm&aacute;ticas y recreativas. No existe un l&iacute;mite para las formas y modelos de organizaci&oacute;n social en la ciudad. Tampoco existe un l&iacute;mite para los modelos de gesti&oacute;n de esas organizaciones que pueden ir desde una colectivizaci&oacute;n del trabajo, la gremializaci&oacute;n para la toma de decisiones, la organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica y jur&iacute;dica, la organizaci&oacute;n espont&aacute;nea y virtual. Las organizaciones son corp&uacute;sculos que dan coherencia y orden a la gen&eacute;tica de una ciudad. La belleza que significa una organizaci&oacute;n social territorial, puede observarse en dos elementos fundamentales. Entregan un espacio f&iacute;sico o virtual sobre el cual los individuos se acogen y significan su propia realidad. Son espacios donde se produce el intercambio, las ideas, la comunicaci&oacute;n entre las mentes que de otra manera circular&iacute;an vagas por las calles de una ciudad. Incluso ah&iacute;, en el deambular sin rumbo, en el &ldquo;vagabundaje social&rdquo;, existe la organizaci&oacute;n que acoge y alimenta, que da asistencia y comprensi&oacute;n a una vida desesperada. Ese constante intercambio de ideas comunicadas que se produce en las organizaciones, as&iacute; como entre distintas organizaciones que en distintos momentos, bajo distintas circunstancias y con distintos motivos, se comunican, no es posible observar en un modelo lineal. Las ideas, los individuos, que son como barcos que circulan, como embarcaciones en tr&aacute;nsito, no producen una influencia directa en un objetivo u organizaci&oacute;n. Su relaci&oacute;n no es lineal entre causa y efecto. M&aacute;s bien las ideas son rastros, estelas en el agua que cuando se topan con otra idea cercana que transita por ah&iacute;, que deja su propia estela, producen un oleaje discontinuo, inveros&iacute;mil, en definitiva, creativo. Esa racionalidad lineal en la comunicaci&oacute;n, m&aacute;s cercana al conductismo de Palo Alto y a otras teor&iacute;as ahora cl&aacute;sicas de la comunicaci&oacute;n, es obsoleto para la comprensi&oacute;n de los fen&oacute;menos de organizaci&oacute;n social y comunicaci&oacute;n territorial. Esta belleza de la organizaci&oacute;n social territorial es la que produce el avance, el desarrollo, la circulaci&oacute;n, el movimiento o la creaci&oacute;n de ideas y pensamientos.</p>
<p style="text-align: justify;"><img style="margin: 4px auto; border: 0pt none; display: block;" alt="modelo1.jpg" src="/media/users/1/80748/images/public/12876/modelo1.jpg?v=1325365907927" /><br /><br />Existen evidentemente, condiciones materiales de existencia que influencian o definen algunas estrategias de organizaci&oacute;n, o las mismas funciones de una organizaci&oacute;n. Pero no es cierto que estas condiciones determinen la existencia o no de una determinada organizaci&oacute;n o el objetivo de su trabajo asociativo. En nuestro caso particular chileno, es posible que determinados fen&oacute;menos de la historia social y pol&iacute;tica desde los a&ntilde;os &rsquo;60 hasta el periodo dictatorial, hayan afectado a las dimensiones territoriales de organizaci&oacute;n social. La primac&iacute;a de un modelo o paradigma nacional de organizaci&oacute;n para este periodo, afect&oacute; por igual a la desestructuraci&oacute;n de los modelos de organizaci&oacute;n territorial, que se ve m&aacute;s evidente en organizaciones como juntas de vecinos, centros de madres y clubes deportivos. Pero esa primac&iacute;a de un paradigma desde la organizaci&oacute;n central, es tambi&eacute;n una primac&iacute;a en las estructuras cognitivas de quienes organizan la vida social de las ciudades. S&oacute;lo pensar en el paradigma dominante por sobre las propias estrategias locales de organizaci&oacute;n, afectar&iacute;a de igual modo a la supervivencia de un activo desarrollo organizativo de las ciudades en la actualidad, dado un modelo de organizaci&oacute;n neoliberal de caracter&iacute;sticas globales. No es posible dar como causa a la debilitaci&oacute;n de los tejidos sociales territoriales s&oacute;lo a los modelos de desarrollo globales, sin realizar un balance cr&iacute;tico de la administraci&oacute;n del esp&iacute;ritu local de las ciudades. <br /><br /><strong>Modelos Para el Estudio de la Organizaci&oacute;n Social Territorial</strong><br /><br />Algunos modelos que evidencian la importancia de la organizaci&oacute;n social territorial dan cuenta de las potencialidades que son desaprovechadas por las ciudades al no producir las conexiones necesarias o los espacios de comunicaci&oacute;n e intercambio entre los organismos de la ciudad. Ya en los a&ntilde;os &rsquo;70 Jane Jacobs, explica desde la perspectiva econ&oacute;mica de las ciudades, la importancia que tienen los modelos de intercambio local. En sus diagramas econ&oacute;micos de la ciudad embrionaria, la autora da cuenta de las diversas formas en que una racionalidad sobre el intercambio, produce activos sociales y econ&oacute;micos para los territorios locales. Los fundamentos sobre los cuales Jacobs construye sus an&aacute;lisis, requerir&iacute;an de un art&iacute;culo dedicado exclusivamente a entender estas definiciones. Podemos indicar por el momento, que para la autora, el origen de las ciudades tiene una matriz econ&oacute;mica espec&iacute;fica que radica en la exportaci&oacute;n de un producto natural que ese determinado territorio posee y que otros territorios desean adquirir. De esta manera, la g&eacute;nesis de una ciudad estar&iacute;a marcada por la extracci&oacute;n y exportaci&oacute;n de un determinado producto (monoproducci&oacute;n) y la importaci&oacute;n de los recursos necesarios para que el trabajo de extracci&oacute;n y exportaci&oacute;n contin&uacute;e. En el diagrama originario de este modelo, Jacobs reconoce 4 puntos espec&iacute;ficos que sustentan el modelo econ&oacute;mico de la ciudad dado por las siglas P, C, I y E. <br /><br /><img style="margin: 4px auto; border: 0pt none; display: block;" alt="diagramaecojacobs.jpg" src="/media/users/1/80748/images/public/12876/diagramaecojacobs.jpg?v=1325365977932" /><br /><br />Este diagrama econ&oacute;mico de la ciudad embrionaria, explica de qu&eacute; manera se produce el desarrollo de las ciudades y permite identificar un sustento local o las condiciones locales sobre el cual deben surgir las innovaciones econ&oacute;micas. Para Jacobs, el crecimiento de una ciudad embrionaria,&nbsp; comienza cuando los proveedores locales de bienes y servicios para los exportadores iniciales de la ciudad, se convierten ellos mismos en exportadores de sus bienes y servicios. Algunas importaciones se incorporan directamente al trabajo de exportaci&oacute;n de la ciudad. Por ejemplo, materias primas y maquinaria para el trabajo de exportaci&oacute;n, comprado de otros lugares por exportadores. El resto de las importaciones ganadas por la ciudad van a la econom&iacute;a local, donde son incorporados en bienes y servicios producidos o manejados localmente, para productores y consumidores. Los destinos de las importaciones se se&ntilde;alan en las flechas.<br /><br />M&aacute;s all&aacute; de realizar un an&aacute;lisis profundo sobre este modelo desarrollado en los a&ntilde;os &rsquo;70 por Jane Jacobs, que aqu&iacute; adelanto para un art&iacute;culo futuro, lo que se puede inferir, es que el sustrato local de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica, si se comporta como un sistema cohesionado y coherente, permite el desarrollo de la ciudad. La articulaci&oacute;n de un sector econ&oacute;mico permite el crecimiento de la producci&oacute;n local, con ello permite la exportaci&oacute;n de nuevos bienes y servicios y con ello aumentan las capacidades locales de consumo, que pueden estar dados por un mejoramiento de las condiciones materiales de vida de los habitantes de una ciudad.<br /><br />Como escrib&iacute;a anteriormente, las relaciones de la organizaci&oacute;n social territorial, van m&aacute;s all&aacute; de la econom&iacute;a (sin restar la importancia fundamental que &eacute;sta tiene para el desarrollo de una ciudad). La instalaci&oacute;n de una malla, tejido o gen&eacute;tica de una ciudad, va a estar marcada tambi&eacute;n por otras actividades de la vida social de los individuos. En este sentido, Charles Landry, instala un modelo contempor&aacute;neo de observaci&oacute;n de las organizaciones que abre hacia nuevos campos de investigaci&oacute;n. En su teor&iacute;a de la ciudad creativa, el urbanista da cuenta de 5 sectores fundamentales para el desarrollo de las ciudades: Las organizaciones sociales y voluntariado, las culturales y patrimoniales, la industria y negocios, la administraci&oacute;n y gesti&oacute;n p&uacute;blica y la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n. Este modelo, que puede ser visto como un mapa sobre el que estudiar las ciudades, permite la observaci&oacute;n de las organizaciones sociales territoriales dentro de una din&aacute;mica m&aacute;s amplia. Cada uno de estos sectores tiene una importancia fundamental para el desarrollo de la ciudad y su articulaci&oacute;n no est&aacute; en una relaci&oacute;n de jerarqu&iacute;as de poder que pone a un sector sobre otro, sino que cada uno desarrolla una instancia espec&iacute;fica dentro de la ciudad. A partir de esta teor&iacute;a, es posible generar una matriz de intercambio comunicativo entre los sectores de la ciudad.<br /><br /><img style="margin: 4px auto; border: 0pt none; display: block;" alt="5sectoreslandry.jpg" src="/media/users/1/80748/images/public/12876/5sectoreslandry.jpg?v=1325366027877" /><br /><br />En la administraci&oacute;n y gesti&oacute;n p&uacute;blica, podemos encontrar las distintas oficinas municipales, y ministeriales, incluso determinados organismos formados para atender una determinada necesidad de la ciudad. En las organizaciones sociales y de voluntariado, podemos encontrar organizaciones asistencialistas, comedores y juntas de vecino, colectivos pol&iacute;ticos y de demandas barriales espec&iacute;ficas. En la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n encontramos colegios y escuelas, centros de padres y apoderados, universidades y centros de formaci&oacute;n t&eacute;cnica, entre otros. En la industria y negocios encontramos f&aacute;bricas y empresas de servicio, organizaciones gremiales, sindicatos, entre otros. En la cultura y patrimonio podemos encontrar centros culturales y colectivos art&iacute;sticos, espacios para la expresi&oacute;n y medios de comunicaci&oacute;n, as&iacute; como otros organismos derivados de otros sectores y preocupados del desarrollo de la cultura. Todas estas organizaciones sociales tienen un fundamento territorial. Su existencia no podr&iacute;a ser entendida sin tomar en cuenta ese espacio social y territorial en el que se forman. El fortalecimiento de &eacute;stos, no podr&aacute; surgir independiente unos de otros. Un espacio cultural va a necesitar de un colectivo art&iacute;stico para que desarrolle las obras que &eacute;stos producen. Una empresa necesitar&aacute; de los trabajadores que en ella operan. Las escuelas necesitar&aacute;n de los apoderados que llevan a sus hijos a formarse y as&iacute;, cada uno de los sectores necesitar&aacute; del otro para que estos existan. Pero m&aacute;s a&uacute;n, cada uno de estas agrupaciones u organizaciones sociales que ac&aacute; identificamos de acuerdo a sectores, va a necesitar de otras organizaciones vinculadas a otros sectores. Un comedor popular, requerir&aacute; de los alimentos que produce una empresa, as&iacute; como un centro cultural requerir&aacute; de los fondos que entregue una oficina municipal. La importancia de la comunicaci&oacute;n entre los sectores de una ciudad, ser&aacute; igualmente fundamental para el desarrollo de &eacute;sta. As&iacute; como Jacobs lo ve en la econom&iacute;a, en los distintos sectores de la ciudad, la necesidad de unos con otros va a ser fundamental para que &eacute;stos se desarrollen. <br /><br />Esta comunicaci&oacute;n, que cuando deja de ser puramente demandante uno del otro, va a establecer las relaciones e interacciones que requiere la creatividad para surgir. La creatividad en este sentido, est&aacute; entendida como la capacidad de afrontar problemas bajo distintas perspectivas o resolver problemas de distintas formas. Los problemas van a tener distintas naturalezas y distintos grados de complejidad de acuerdo a las necesidades particulares de cada individuo agrupado en una organizaci&oacute;n. El establecimiento de esta comunicaci&oacute;n e interacci&oacute;n entre las organizaciones sociales territoriales contempor&aacute;neas, va a ser el fundamento del desarrollo social de las ciudades <br /><br /></p>]]></description>
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<title>El territorio que conocemos, o el territorio de la lógica geodesica </title>
<link>http://www.eltopo.cl/content/view/730853/El-territorio-que-conocemos-o-el-territorio-de-la-logica-geodesica.html</link>
<pubDate>Thu, 10 Jun 2010 13:07:10 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Gino Bailey Bergamin</dc:creator>
<description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img src="http://bligoo.com/media/users/2/102516/images/public/12876/rete.jpg?v=1267188463000" alt="rete.jpg" style="border: 0; margin: 4px;" title="rete.jpg" width="362" height="405" /></p>
<p style="text-align: justify;">E<i>ste territorio es aquel que a&uacute;n no estamos acostumbrados a ver, todo porque el territorio fue ya producido como modelo y artefacto ya preconcebido, &iquest;Ha llegado el momento de la red-lugar?</i></p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;">El territorio que conocemos, o el territorio de la l&oacute;gica <i>geodesica </i></span></h3>
<p style="text-align: justify;">Aunque resulte un poco descabellado pensarlo, el territorio al que hemos estados habituados a imaginar, aquel que nos ense&ntilde;aron en alg&uacute;n establecimiento educacional, o el que asociamos en la inmediatez de las formas - casi como un sutil hilado fino -&nbsp; , no es m&aacute;s que parte de un modelo fundacional del lenguaje del espacio, que se consagr&oacute; con la exactitud de la escala. Nuestra extra&ntilde;a fe cient&iacute;fica en la certeza (Varela, 1988), como si estuvi&eacute;ramos en cada momento reemplazando al complejo incierto del universo, por la rayana creencia de satisfacci&oacute;n en la certeza.</p>
<p style="text-align: justify;">Un sugerente ejercicio entonces, ser&iacute;a despejar toda idea, creencia ciega, de que aquello que creemos como territorio sea realmente el territorio, o mejor dicho, que aquello que imaginamos como territorio, obedezca plenamente a la l&oacute;gica territorial del mundo, y no a otra que logr&oacute; penetrar a trav&eacute;s de la extensi&oacute;n calculatoria, en lo m&aacute;s profundo de nuestros pensamientos, llegando inclusive a formar ciudades, y abstractas naciones. No es casual que esta l&oacute;gica haya hecho coincidir: la equivalencia general de la econom&iacute;a en desmedro de la moneda local; el modelo ciudad ortogonal en desmedro de aquella circular; y el cambio de modelo del mundo espacial en desmedro de aquel de lugares. </p>
<p style="text-align: justify;">De la misma forma, deber&iacute;amos cuestionar toda idea preconcebida que tenemos de la extensi&oacute;n metropolitana, porque aquella metr&oacute;polis de la que hablamos por ligamento de distintas zonas o &aacute;reas (conurbanizaci&oacute;n, suburbanizaci&oacute;n, etc&eacute;tera), no es m&aacute;s que una copia de la realidad reducida m&eacute;tricamente, que hemos asumido hasta ahora como metr&oacute;polis.</p>
<p style="text-align: justify;">El territorio que conocemos, es un territorio que siempre ha actuado reafirmado de acuerdo al modelo precedente, no por eso que es. Ya viene definido, y no hacemos m&aacute;s que confirmarlo, como una copia, porque eso es. No existe representaci&oacute;n ideal, ya que tanto mapa como territorio son equivalentes. Y esta idea, que pareciera absurda, o poco clara, fue alcanzada por Willebrord Snellius<a href="http://www.eltopo.cl/bligoo/ajax/tinymce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn1">[1]</a> al generar un sistema de representaci&oacute;n exacto entre el globo que era el planeta y la configuraci&oacute;n de una carta georreferencial.</p>
<p style="text-align: justify;"><img src="http://es.bibliocad.com/biblioteca/dibujando-con-autocad/bovedas-arcos-y-cupulas/image/23567-geodesica.jpg?v=1267188749390" style="border: 0; margin: 4px;" /></p>
<p style="text-align: justify;">(Trasmutaci&oacute;n del mundo en espacio)</p>
<p style="text-align: justify;">Snellius no siendo el principal responsable, muestra o evidencia la consagraci&oacute;n del proceso de sacrificio: el territorio como complejo. El trabajo consist&iacute;a en generar - mediante un modelo matem&aacute;tico trigonom&eacute;trico que ya se ven&iacute;a trabajando desde la antig&uuml;edad tolemaica- un modelo que lograra producir la exactitud entre el mundo y su complejidad, respecto a la representaci&oacute;n que podemos hacer de &eacute;ste. Este modelo, que logr&oacute; ser llevado a cabo, expuls&oacute; el objetivo inicial del trabajo cient&iacute;fico, que es conocer- representar, para definitivamente hacer la realidad. La escala es la correspondencia exacta entre representaci&oacute;n y mundo, o nos da la idea de estar representando sin espacio de representaci&oacute;n, porque con los c&oacute;digos ya puestos, no se puede m&aacute;s que copiar. Ya est&aacute; todo definido previo a cada representaci&oacute;n, a cada territorio que ha sido planificado o que ha sido urbanizado en la modernidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde ah&iacute; la historia ser&iacute;a distinta. La escala obedece a la l&oacute;gica espacial, que representa s&oacute;lo dimensiones m&eacute;tricas, de volumen y precisamente de distancia. Hace de la distancia un arte de la representaci&oacute;n que busca la exactitud, donde la armon&iacute;a de la distancia representada, obedece a una homolog&iacute;a de aquella esf&eacute;rica. Esto que parece sencillo, llev&oacute; casi un siglo a los astr&oacute;nomos y ge&oacute;grafos, generar el m&aacute;s id&oacute;neo; Snellius lo logr&oacute;. Desde entonces, los sistemas espaciales son los que han gobernado al mundo, y lo han gobernado a punta de ejercicio de reducci&oacute;n de la realidad, que no es para nada imparcial, ya que aborda cada campo del conocimiento cient&iacute;fico y cada campo de gobierno del mundo.</p>
<p style="text-align: justify;"><img src="http://www.mappinginteractivo.com/imagenes/art-06/sep06/art_05/imag2.gif?v=1267188864000" style="border: 0; margin: 4px;" /></p>
<p style="text-align: justify;">(Ejemplo de trasmutaci&oacute;n trigonom&eacute;trica del territorio)</p>
<p style="text-align: justify;">Por lo tanto la escala se consagra como modelo del espacio, que tiene la particularidad de ser real, ya que en vastas dimensiones, en m&eacute;trica y c&aacute;lculo astron&oacute;mico, es igual a aquellos puntos y distancias, extensiones y &aacute;reas del globo. De ah&iacute; que anula la vaga idea que tenemos de la representaci&oacute;n del territorio, ya que:</p>
<p style="text-align: justify;">Es una representaci&oacute;n de la realidad que ya viene <i>realizada</i>, o;</p>
<p style="text-align: justify;">Es la realidad de una representaci&oacute;n que viene ya representada.</p>
<p style="text-align: justify;">Es la realidad que provee a la realidad, porque entramos en el mundo de la equivalencia.</p>
<p style="text-align: justify;">La operatividad del modelo espacial de la escala, es de l&oacute;gica geodesica, vale decir, de c&aacute;lculo geom&eacute;trico, espec&iacute;ficamente trigonom&eacute;trico. El truco consiste en que, para que Snellius haya llegado a representar un modelo de escala; el c&aacute;lculo sobre un espacio abstracto hecho por la red de puntos trigonom&eacute;tricos de un geoide,&nbsp;estar&iacute;a hecha en&nbsp;base a la forma y dimensi&oacute;n abstracta del planeta.&nbsp;Esto generar&iacute;a de alg&uacute;n modo&nbsp;la&nbsp;copia, que ser&iacute;a el modelo m&aacute;s representativo, para generar cualquier idea del territorio, que&nbsp; tenga a su vez&nbsp;representaci&oacute;n visual, la &uacute;nica que conocemos, m&aacute;s all&aacute; de a&ntilde;os y siglos evolutivos en la fotogeneraci&oacute;n de la informaci&oacute;n satelital y el avance tecnol&oacute;gico&nbsp;.</p>
<p style="text-align: justify;">La extra&ntilde;eza de esta reflexi&oacute;n sobre el modelo espacial, es que el truco de reducci&oacute;n que en ning&uacute;n momento percatamos como reducci&oacute;n, ya que act&uacute;a comprendiendo a la totalidad, sacrifica aquello representado, que no entra bajo la idea de certeza. </p>
<p style="text-align: justify;">El mundo, los microterritorios y la comunicaci&oacute;n entre la totalidad c&oacute;smica y aquel micromovimiento que ni siquiera podemos ver como acontecer fenomenol&oacute;gico, siempre ha existido, y para que pueda ser representado bajo la idea de certeza, se tiene que sacrificar la misma l&oacute;gica compleja: que es aquella esf&eacute;rica y de la incerteza: su contrario.</p>
<p style="text-align: justify;">El modelo es el mismo, y la realidad deviene del modelo, no el modelo de la realidad. </p>
<p style="text-align: justify;">Lo inquietante es que hoy aunque operamos bajo <i>un </i>&nbsp;otro modelo del mundo, la realidad territorial y los principales esquemas del modelo econ&oacute;mico, operan bajo la misma l&oacute;gica espacial de hace aproximadamente dos siglos. </p>
<p style="text-align: justify;">Es ah&iacute; cuando se comienza a tejer una comunicaci&oacute;n selectiva entre la totalidad del mundo, produci&eacute;ndose desfases totalmente peligrosos e inquietantes en algo que exist&iacute;a como armon&iacute;a (no metaf&iacute;sica)</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Referencia:</p>
<p style="text-align: justify;">Varela, F (1988) <i>Conocer; Las ciencias cognitivas: tendencias y perspectivas, Cartograf&iacute;a de las ideas actuales</i>, Barcelona, Gedisa.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><br clear="all" /></p>
<hr style="text-align: justify;" width="33%" size="1" />
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.eltopo.cl/bligoo/ajax/tinymce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref1">[1]</a> Wreedegeboren, L (1974) <i>Willebrord Snellius (1580-1626) a Humanist Reshaping the Mathematical Sciences Willebrord Snellius (1580-1626) een humanist hervormt de wiskundige wetenschappen (met een samenvatting in het Nederlands)</i> Rotterdam, en : <a href="http://www.uu.nl/NL/Bibliotheek/Pages/default.aspx">http://www.uu.nl/NL/Bibliotheek/Pages/default.aspx</a></p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description>
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<title>Fundación y control mitológico del paraíso prohibido: Fuga y descontrol de la unidad del lugar-red</title>
<link>http://www.eltopo.cl/content/view/727499/Fundacion-y-control-mitologico-del-paraiso-prohibido-Fuga-y-descontrol-de-la-unidad-del-lugar-red.html</link>
<pubDate>Thu, 10 Jun 2010 13:07:37 -0400</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://www.eltopo.cl/content/view/727499/Fundacion-y-control-mitologico-del-paraiso-prohibido-Fuga-y-descontrol-de-la-unidad-del-lugar-red.html</guid>
<dc:creator>Gino Bailey Bergamin</dc:creator>
<description><![CDATA[<p align="right"><img src="http://bligoo.com/media/users/2/102516/images/public/12876/dibujo_flor_22.jpg?v=1266762638828" style="margin: 4px; border: 0px;" width="493" height="384" />&nbsp;</p>
<h3><span style="font-size: 12pt;">Fundaci&oacute;n y control mitol&oacute;gico del para&iacute;so prohibido: Fuga y descontrol de la unidad del lugar-red</span></h3>
<p align="right">&ldquo;&hellip;<i>Al d&eacute;cimo d&iacute;a llegamos a la tierra de los comedores de loto, que tomaban por comida la flor del fruto&hellip;</i>&rdquo; (Calzecchi, 1989, canto 85)</p>
<p align="right">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Los sue&ntilde;os de Levi-Strauss constitu&iacute;an la dimensi&oacute;n m&aacute;s paciente y tranquilizadora para &eacute;ste inquietante personaje. Ah&iacute;, nuestro navegante, ten&iacute;a la posibilidad de liberarse, de encontrarse con sus compa&ntilde;eros de viajes, sus hermanos, sus maestros, todos juntos, concientes del sacrificio del mundo, y por ello, del dolor sublimado.</p>
<p style="text-align: justify;">Anaximandro, Herodoto, De las Casas, Tolomeo, Ulises,&nbsp; Bonifacio VIII,&nbsp; Homero, todos, &nbsp;se confunden entre la obra y la autor&iacute;a, entre la inexistencia y existencia, al igual que la &uacute;ltima mirada desconsolada de Levi-Strauss.</p>
<p style="text-align: justify;">De un modo sigiloso hemos seguido la extra&ntilde;a desaparici&oacute;n de &eacute;ste autor y el conjunto de circunstancias que acompa&ntilde;an el eventual hecho. A una edad poco cre&iacute;ble para la existencia sin inteligencia artificial, no nos queda m&aacute;s que renunciar a la construcci&oacute;n de la realidad como realidad, para romper las diferencias y diferenciaciones temibles, acompa&ntilde;ando el dolor descifrado s&oacute;lo en los sue&ntilde;os. &iquest;No era suficiente tanta agon&iacute;a? &iquest;en qu&eacute; dimensi&oacute;n o desde qu&eacute; lugar escrib&iacute;an tu historia y tus propios relatos?</p>
<p style="text-align: justify;">Porque si, del mismo modo en que el fundante Rousseau declaraba con sus Confesiones, Levi-Strauss previ&oacute; su muerte a partir de la agon&iacute;a y la renuncia al secreto. </p>
<p style="text-align: justify;">Que en realidad todo era una farsa, &nbsp;siendo parte del proyecto pol&iacute;tico de la expulsi&oacute;n del para&iacute;so de la tierra, desalojados y desalojado fuera del mundo, visto solamente en el cambio del modelo ontol&oacute;gico y de vida, &nbsp;a uno regido por la abstracci&oacute;n del espacio. La complejidad celada en la realidad, y la realidad como una narraci&oacute;n ineludible, cuando el creador de Levi-Strauss, es el mismo que cre&oacute; Ulises bajo la mistificaci&oacute;n de la imagen de Homero. Lo inquietante, retomando el inicio del relato, est&aacute; en que la construcci&oacute;n de la mejor novela es aquella que logra disfrazar la misma ciencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Aqu&iacute; no hablamos de ciencia ficci&oacute;n ni de g&eacute;nero literario, sino de realidad y constituci&oacute;n de modelos del mundo. Sabemos mucho de Levi-Strauss, pero poco de la mano originaria que dise&ntilde;a el dise&ntilde;o de Levi-Strauss, el autor de autores, o la camarader&iacute;a u orden performativa de la existencia del mundo como lo entendemos, ya pre-existente, aunque creamos lo contrario.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo el orden paisaj&iacute;stico, toda la descripci&oacute;n de Guinea, los diferentes rincones de Brasil y la esquiva &Aacute;frica, son parte de la orden creadora del Navegante que adem&aacute;s ense&ntilde;aba en la Universidad. El arte de la ciencia de Strauss consiste en dotar de lenguaje verdadero aquello que se est&aacute; ficcionando, y se constituye como un arte, porque a diferencia de las ciencias mal llamadas &ldquo;duras&rdquo;, lo que realiza el escritor de la escritura estructuralista, es versar sobre ciencia y la verdad sin renunciar o uni&eacute;ndole a &eacute;sta la tradici&oacute;n &eacute;pica y mitol&oacute;gica que la reafirma.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero reiteramos, no es Levi-Strauss el escritor, &eacute;l es el pintor de una tradici&oacute;n reconocible bajo la pintura que pinta, pero no bajo qui&eacute;n lo ha puesto a dise&ntilde;ar, o a emprender el viaje. Lo cierto es que en sus &uacute;ltimas confesiones de un Rousseau que reflejaba ante el proyecto iluminista, podemos observar el autoflagelo que le queda a Strauss, la &uacute;nica declaraci&oacute;n imposible de canalizar en sus sue&ntilde;os, pero que se deja entrever, solamente en la misma tradici&oacute;n &eacute;pica de su compa&ntilde;ero Ulises, la tradici&oacute;n que aqu&iacute; no tiene escapatoria, aunque nos est&eacute;n observando&hellip;</p>
<p style="text-align: justify;"><i>&ldquo;&hellip; &hellip; &hellip; &iquest;Estar&iacute;an a&uacute;n del otro lado, para recibirnos, todos esos prodigios que divisaron los navegantes antiguos? Recorriendo espacios v&iacute;rgenes, no se ocupaban tanto de descubrir un Nuevo Mundo como de verificar el pasado del Viejo. Ad&aacute;n, Ulises, resultaban confirmados. Cuando Col&oacute;n toc&oacute; la costa de las Antillas en su primer viaje, crey&oacute; que acaso hab&iacute;a alcanzado el Jap&oacute;n, pero, m&aacute;s a&uacute;n, el Para&iacute;so Terrenal&hellip; &hellip; &hellip; &ldquo;(</i>Strauss, 1985, cit. p.76)</p>
<p style="text-align: justify;">&hellip; &hellip; &hellip; <i>Todo iba a replantearse por este segundo pecado: Dios, la moral, las leyes. De manera simult&aacute;nea y a la vez contradictoria, todo ser&iacute;a de hecho verificado, de derecho revocado. Verificados: el Ed&eacute;n de la Biblia, la Edad de Oro de los antiguos, la Fuente de Juvencia, la Atl&aacute;ntida, las Hesp&eacute;rides, las Arcadias y las islas Afortunadas</i>&hellip; &ldquo;(Strauss, 1985, cit. p.76)</p>
<p style="text-align: justify;">No todo puede ser tan libertino, una explicitud le valdr&iacute;a el fin de toda una historia al personaje creado como antrop&oacute;logo. Aqu&iacute; no puede hacer m&aacute;s que llorar sobre todo lo elaborado, reconocer a sus amigos de infancia, citar aquello que la escritura de su escritura no puede dar cita porque ser&iacute;a negar una l&oacute;gica, un lenguaje del espacio, la verdad de la construcci&oacute;n mitol&oacute;gica vertida como mitolog&iacute;a en lenguaje cient&iacute;fico. Una necesidad que s&oacute;lo la modernidad tendr&iacute;a como urgencia de establecer.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>&ldquo;&hellip;&iexcl;Desde hoy te rehusamos, oh an&eacute;mica diosa, maestra de una civilizaci&oacute;n emparedada! Por encima de esos h&eacute;roes &mdash;navegantes, exploradores y conquistadores del Nuevo Mundo&mdash; que (hasta tanto llegue el viaje a la Luna) corrieron la &uacute;nica aventura total que se haya propuesto la humanidad, mi pensamiento se dirige hacia vosotros, sobrevivientes de una rezaga que tan cruelmente pag&oacute; el honor de mantener las puertas abiertas: &iexcl;oh indios, cuyo ejemplo enriqueci&oacute; la sustancia de que se alimentara la escuela, a trav&eacute;s de Montaigne, Rousseau, Voltaire, Diderot! &iexcl;Oh hurones, iroqueses, caribes, tup&iacute;es: heme aqu&iacute;</i>!&rdquo; ( Strauss, 1985 cit. p.79)</p>
<p style="text-align: justify;">Luego la muerte&hellip;y una muerte que cobra sentido como l&iacute;mite del propio saber pol&iacute;tico que es el mismo artefacto cient&iacute;fico. Foucault nos dio las primeras letras, nosotros vemos sobre el abecedario, y en realidad esta cruda y fuerte historia, no es la ciencia como saber-poder, sino el poder como cristalizaci&oacute;n del poder en lenguaje cient&iacute;fico, o dicho de otro modo, cristalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n del mundo reducido como lo entendemos. De consecuencia, relaciones ya reducidas, esperanzas ya reducidas, conocimientos basados en la certeza creyendo que se alcanza la verdad con pesadillas diluentes. </p>
<p style="text-align: justify;">La muerte de Levi-Strauss, y la manera que confiesa haber vivido de la manera que vivi&oacute;, en estos pasajes aqu&iacute; expuestos, nos hacen rememorar, remontarnos a un artefacto originario y end&eacute;mico de occidente, como es la Odisea de Ulises o de Homero, que es Levi-Strauss, o Colon dise&ntilde;ado por el dise&ntilde;o de Toscanelli &ndash; el traductor del espacio tolemaico- , un mapa, el espacio del mundo ya producido en el hilo del lenguaje.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Ulises y el mito constitutivo: La negaci&oacute;n del fruto o la expulsi&oacute;n del lugar-para&iacute;so</span></h3>
<p style="text-align: justify;"><img src="http://bligoo.com/media/users/2/102516/images/public/12876/dibujo_flor.jpg?v=1266762743250" style="margin: 4px; border: 0px;" width="432" height="276" /></p>
<p style="text-align: justify;">La centralidad de Ulises no tiene l&iacute;mites, tampoco entra en cuestionamiento. El problema est&aacute; en c&oacute;mo entendemos dicha centralidad. Redundando en el pasaje que da inicio a nuestro trabajo, nos remitiremos a aquel relato estremecedor de la Odisea, que tiene que ver con una de las islas donde arriba Ulises y sus compa&ntilde;eros de viaje. Isla, que al igual que los pasajes de muerte en la Odisea, evocan aquella idea del olvido, un olvido armado de estrategia y lleno de pragmatismo para la formaci&oacute;n del mundo en occidente, sobre todo para una era pensada en t&eacute;rminos espaciales.</p>
<p style="text-align: justify;">&ldquo;&hellip;<i>Al d&eacute;cimo d&iacute;a llegamos a la tierra de los comedores de loto, que tomaban por comida la flor del fruto&hellip;</i>&rdquo; (Calzecchi, 1989, canto 85)</p>
<p style="text-align: justify;">Ulises, cuando llega a la isla de los <i>Lot&oacute;fagos</i>, o que en muchas traducciones se les conoce como <i>&nbsp;comedores de loto</i>, ya prev&eacute; lo que podr&iacute;a suceder y&nbsp; env&iacute;a a parte de sus navegantes a averiguar lo que suced&iacute;a en dicha isla&hellip;&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&ldquo;&hellip;scelsi due uomini, e terzo aggiunsi l&rsquo;arado &rdquo; (Calzecchi, 1989, canto 85)&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Este canto es reflejo de aquella previsi&oacute;n que establece el razonable Ulises. Una exploraci&oacute;n, una mirada ya pre-establecida, como el abrir de ojos de un primer&nbsp; Levi-Strauss en sus primeras exploraciones. Junto con esto, la descripci&oacute;n de lo que suced&iacute;a con estos personajes un tanto pre-l&oacute;gicos enfrentados por Ulises.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&ldquo;&hellip; e i mangiatori di loto non meditarono la morte ai compagni nostri, anzi, diedero loro del loto a mangiare&rdquo; (Calzecchi, 1989, canto 90)&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La primera reflexi&oacute;n da cuenta de esto. Si el enfrentamiento directo resuelve el conflicto &eacute;pico &iquest;por qu&eacute; los lot&oacute;fagos no enfrentaron a los compa&ntilde;eros de Ulises? No existe enfrentamiento precisamente porque no se enfrentan dos l&oacute;gicas opuestas, sino dos l&oacute;gicas que no obedecen al enfrentamiento, sino a la distinci&oacute;n de lo irreducible. Vale decir, que una no puede ser la otra bajo ninguna circunstancia, porque ser la otra, ya implicar&iacute;a una renuncia de algo. Ser lot&oacute;fagos es ser lot&oacute;fago, no existe un no ser lot&oacute;fagos, porque ya no se llevar&iacute;a ese nombre. </p>
<p style="text-align: justify;">Y esto que pareciera solamente ret&oacute;rico, es algo m&aacute;s profundo de lo que creemos. Porque el ser lot&oacute;fago implica una relaci&oacute;n existencial. Comer del loto, es una identidad a la cual no se puede escapar, porque implica con ello una praxis ante todo existencial.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero si continuamos la lectura, los lot&oacute;fagos le ense&ntilde;an su modo de vida, invit&aacute;ndolos a comer del fruto, de la flor del loto.&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&ldquo;&hellip;ma chi di loro mangio del loto il dolcissimo frutto, non voleva portar notiie indiestro e tornare, ma volevano l&aacute;, tra i mangiatori di loto, a pascer loto restare e scordare il retorno&rdquo; (Calzecchi, 1989, canto 95)&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&iquest;Qu&eacute; significa comer del loto? Quienes comen del loto permanecen en el lugar, junto a los lot&oacute;fagos, son y se convierten en lot&oacute;fagos. Los compa&ntilde;eros de Ulises no se muestran temerosos, no se muestran infelices, no se muestran combatientes, todo lo contrario, se quedan desconociendo el prop&oacute;sito del viaje, desconociendo lo que los trajo ah&iacute;, perdiendo la memoria, y perdiendo a su vez el universo razonable por aquel de la existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero Ulises no comi&oacute; del fruto&hellip;</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;<i>&ldquo;&hellip;E io sulla nave li trascinai per forza, piangenti, e nelle concave navi sotto i banchi dovetti cacciarli e legarli&rdquo; (Calzecchi, 1989, canto 100)</i><i>&nbsp;</i></p>
<p style="text-align: justify;"><i>&ldquo;&hellip; Allora agli altri fidi compagni ordinavo di salire in gran fretta sulle concave navi, perch&eacute; nessuno, mangiando il loto, scordasse il ritorno, &hellip; subito salivano quellie sui banchi sedevano, e in fila seduti battevano il mare schiumoso coi remi&hellip;.&rdquo;(Calzecchi, 1989, canto 100)</i>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Y Finalmente, Ulises es qui&eacute;n vence, aunque casi fuera de control, logra volver al prop&oacute;sito originario de su viaje, cuan proyecci&oacute;n que siglos m&aacute;s adelante portar&iacute;a el mismo Levi- Strauss</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas explicaciones existen a partir de este estremecedor pasaje. Vinculando como principal idea aquella del olvido.&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&ldquo;<i>&hellip; &hellip; El otro motivo presente en las distintas aventuras de Odiseo y sus compa&ntilde;eros rumbo a Itaca es el del olvido Pueden olvidarse de su destino, de su deseo de volver a casa, de las esposas e hijos que les aguardan despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os &nbsp;Pero el tiempo transcurre...Y el olvido puede ser peligroso. O incluso fatal. El primer episodio en el que aparece este tema es el de los Lot&oacute;fagos&hellip; All&iacute;, el olvido es producido artificialmente por comer esa extra&ntilde;a flor de loto que s&oacute;lo prueban algunos de los compa&ntilde;eros de Odiseo sufriendo sus efectos</i>&hellip;&rdquo;<a href="http://www.eltopo.cl/bligoo/ajax/tinymce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn1">[1]</a></p>
<p style="text-align: justify;">&ldquo;<i>&hellip;La flor de loto despierta en ellos un deseo, es decir, un acto voluntario, de quedarse all&iacute; disfrutando de ese olvido&hellip; &hellip; &hellip; Pero Odiseo, que se libra del pernicioso efecto de la planta pues no llega a probarla, les hace volver a las naves a la fuerza procurando que no coman m&aacute;s. &hellip; &hellip; &hellip; Y de nuevo se insiste en los efectos de la planta&hellip; &hellip; &hellip; Aparentemente no es un olvido peligroso&hellip; &hellip; &hellip; El entorno de la gruta donde habita Calipso tiene un car&aacute;cter en cierto modo &laquo;m&aacute;gico&raquo;: es un jard&iacute;n paradis&iacute;aco que contribuye a esa sensaci&oacute;n de estar fuera del mundo real&hellip; &hellip; &hellip;&rdquo;<a href="http://www.eltopo.cl/bligoo/ajax/tinymce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn2"><b>[2]</b></a></i></p>
<p style="text-align: justify;">El enfrentamiento que tiene Ulises con los lot&oacute;fagos es un enfrentamiento fundacional del modelo de mundo y espacio del mundo ontol&oacute;gico de occidente. En parte la cita anterior acerta cuando se refiere al olvido como caracter&iacute;stica central, pero no es del todo convincente. El olvido no es el centro, ni tampoco la peligrosidad. El olvido es la disposici&oacute;n de mundo que lleva Ulises, la misma que sin querer queriendo el personaje Levi-Strauss llevaba en su bit&aacute;cora y en su abultada etnograf&iacute;a.</p>
<p style="text-align: justify;">La centralidad se encuentra en el fruto, la flor de loto. Esta flor es el centro de una relaci&oacute;n porque encarna algo m&aacute;s profundo que el olvido. No es una droga, tampoco una delicia que ofrece el descanso despu&eacute;s de tantos combates, menos la fatiga. La flor de loto encarna un modelo del mundo hecho a partir del vinculo con el lugar, que contiene en si mismo la misma temporalidad, no en el abstracto.</p>
<p style="text-align: justify;">Ser lot&oacute;fagos, es ser en el territorio-lugar, vitalizado por aquella participaci&oacute;n con el mismo lugar. Dicha participaci&oacute;n ontol&oacute;gica con el lugar es comer precisamente del fruto. Comer de la flor, significa por lo tanto participar de otro modelo del mundo, otro modelo del espacio hecho a partir de la contingencia, y de ser con el mundo, no fuera de &eacute;l, menos en un espacio donde reine lo objetivo y subjetivo.</p>
<p style="text-align: justify;">&iquest;Pero qu&eacute; sucede? Es Ulises quien interviene, y es el interventor pensado desde un espacio al cual no podemos penetrar. Ulises lleva consigo la raz&oacute;n estrat&eacute;gica de occidente, el dominio de las reglas y fines weberianos, y la tradici&oacute;n del historicismo alem&aacute;n. Ulises, los trae de vuelta, contra la voluntad de los suyos, los sube a la nave, y emprende la misi&oacute;n.</p>
<p style="text-align: justify;">Ulises encarna otro modelo del mundo, aquel del cual a&uacute;n no cambiamos, aunque pareciera que el mundo ya se mueve por otras l&oacute;gicas. Es Levi-Strauss que lamenta la herencia de Ulises y de Homero, y de aquel que est&aacute; detr&aacute;s de Homero.</p>
<p style="text-align: justify;">Ulises, es el proyecto del Estado-Naci&oacute;n, el lenguaje por acomodaci&oacute;n. Aquellos que participan de otro modelo del mundo, y que han comido del fruto, est&aacute;n condenados a la risa eterna, a participar del retorno del barco, a ser exiliados de la isla, aunque as&iacute; no fuera su destino.</p>
<p style="text-align: justify;">Los exiliados son Latinoam&eacute;rica y sus rincones, el &Aacute;frica colonial, y las islas extraviadas por otros colonos. Los exiliados corresponden a la forma de las urbes latinoamericanas, que no se encuentran en la forma sino en su contrario.</p>
<p style="text-align: justify;">Al igual que con Ad&aacute;n, existe un control m&aacute;s all&aacute; del mismo Ad&aacute;n respecto al fruto.</p>
<p style="text-align: justify;">El para&iacute;so entonces, es todo el universo&nbsp; que singularmente, de modo bien limitado, sea como peque&ntilde;o patio en una casa de campo, o vasto bosque frondoso en el paisaje, es vivido, teniendo su propia virtualidad. La prohibici&oacute;n pasa por esto, porque la m&iacute;nima aceptaci&oacute;n ser&iacute;a negar de un modo absoluto el proyecto moderno. La m&iacute;nima aceptaci&oacute;n de comer del fruto, es convertirse desde luego en un lot&oacute;fago donde no importa ya la historia, ni el retorno, ni el pasado, ni el proyecto, solo el lugar.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos reportes nos entregan informaciones de lot&oacute;fagos, verdaderos lot&oacute;fagos que&nbsp; habitar&iacute;an y habr&iacute;an habitado en la Etiop&iacute;a occidental (Millan, 1999, p. 210)</p>
<p style="text-align: justify;">Fuera de lugar el ciclo en vez de cerrarse de modo recursivo, es interrumpido Los lot&oacute;fagos de hoy son abiertos para comunicar, y es cuando Leibniz&nbsp; en cada monada parece encontrar cada v&iacute;nculo de un lot&oacute;fago entre lugares tan distantes, pero contingentes por la comunicaci&oacute;n; aquella del lugar-red.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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<p>&nbsp;</p>
<p>Bibliograf&iacute;a:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aguirre, M (1999) `Los peligros del mar: muerte y olvido en la Odisea p.14 (Versi&oacute;n electr&oacute;nica) <a href="http://revistas.ucm.es/fll/11319070/articulos/CFCG9999110009A.PDF">http://revistas.ucm.es/fll/11319070/articulos/CFCG9999110009A.PDF</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Levi-Strauss, C (1985) <i>Los tristes tr&oacute;picos</i>, Buenos Aires, Paidos </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Millan, J (1999)&nbsp; <i>La antig&uuml;edad Gadir y el descubrimiento de Am&eacute;rica</i>, Sevilla, (versi&oacute;n electr&oacute;nica) Revista Habis 30, pp. 205-215, <a href="http://www.dialnet.unirioja.es/">www.dialnet.unirioja.es</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Omero (1989): <i>Odissea</i>, Versione di Rosa Calzecchi Onesti, Torino, Einaudi editore testo originale a fronte </p>
<p>&nbsp;</p>
<p><br clear="all" /></p>
<hr width="33%" align="left" size="1" />
<p><a href="http://www.eltopo.cl/bligoo/ajax/tinymce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref1">[1]</a> Aguirre, M (1999)`<i>Los peligros del mar: muerte y olvido en la Odisea</i> p.14 (Versi&oacute;n electr&oacute;nica) http://revistas.ucm.es/fll/11319070/articulos/CFCG9999110009A.PDF</p>
<p><a href="http://www.eltopo.cl/bligoo/ajax/tinymce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref2">[2]</a> Ib&iacute;d., cit. p.14</p>]]></description>
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