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<pubDate>Fri, 10 Feb 2012 17:33:23 -0300</pubDate>
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<title>Terremoto en Chile : la crisis transparenta el mito</title>
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<pubDate>Thu, 10 Jun 2010 13:06:06 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Gino Bailey Bergamin</dc:creator>
<description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Lo lamentable de todas estas jornadas son las vidas sacrificadas. Varsovia, ciudad capital de Polonia, puede contarnos la historia de la destrucci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n de una ciudad, como si su identidad destructiva fuera lo que permanece y la constructiva aquello que s&oacute;lo puede ser conservada en la memoria.</p>
<p style="text-align: justify;">Digo esto, porque definitivamente, aunque exista dolor, nuestra historia se ha tejido a partir de sacrificios y no de un dulce para&iacute;so. En la antig&uuml;edad se sacrificaba como un s&iacute;mbolo de gratitud, lugar donde converg&iacute;an las gracias, y donde se venc&iacute;a para morir, o a la inversa, exist&iacute;a plena conciencia de que el vencer era sin&oacute;nimo de perder la vida, o arriesgarla al m&aacute;ximo.</p>
<p style="text-align: justify;">Idea un tanto paradojal para nuestro presente, cuando la l&oacute;gica act&uacute;a totalmente a la inversa. Sacrificamos y maltratamos toda una vida nuestros cuerpos, sin tener conciencia que lo que hacemos, no es un sacrificio a la antigua sino un - no estar conciente - del proceso. Pero finalmente queremos y apreciamos nuestras vidas sin conciencia y comunicabilidad del todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Se han perdido vidas, han desaparecido pueblos casi sin merecerlo, al igual que hace algunos a&ntilde;os atr&aacute;s inmerecidamente la cuna del Jazz se ve&iacute;a inundada por huracanes sin contemplaci&oacute;n previo aviso. Parece que lo extraordinario est&aacute; teniendo lugar como algo frecuente, y es hacia donde debi&eacute;ramos apuntar.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo extraordinario obedece a la desconexi&oacute;n originaria con el todo, que va en una l&oacute;gica totalmente contraria a aquella del Estado-Naci&oacute;n. </p>
<p style="text-align: justify;">La desconexi&oacute;n originaria ocurre cuando transferimos nuestra relaci&oacute;n con el todo a un espacio abstracto del cual no participamos, pero creemos ciegamente. Un espacio vac&iacute;o, abstracto, el mismo con el cual opera el Estado. Un espacio ontol&oacute;gico pero tambi&eacute;n cotidiano, que siglos tras siglos de haber sido fundado, y de haber colonizado las pr&aacute;cticas en occidente, aparece desmitificado s&oacute;lo en momentos de crisis, cuando aquello que denominamos entorno, y que antes cre&iacute;amos como desplazado de nuestros v&iacute;nculos, se hace presente.</p>
<p style="text-align: justify;">La crisis es por lo tanto una advertencia hacia algo ya no extraordinario, sino ordinario para el funcionamiento del micromundo y el macrouniverso. As&iacute; como en la Am&eacute;rica y &Aacute;frica colonial los procesos de mistificaci&oacute;n fueron interrumpidos, por aquellos del espacio vac&iacute;o, en la Europa medieval, la alquimia y la transferencia m&iacute;stica del funcionamiento del todo tambi&eacute;n fue reemplazada por la construcci&oacute;n de un gran mito, seguido de m&uacute;ltiples divisiones de nuevos mitos, que coloca nuestra relaci&oacute;n espacial (o de lugar) con el todo, a algo que s&oacute;lo podemos acceder a trav&eacute;s de una imagen con &eacute;l, y no a trav&eacute;s de su verdadero v&iacute;nculo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es ah&iacute;, cuando los artefactos, las m&aacute;quinas de advertencia, la profesionalizaci&oacute;n del conocimiento, las &uacute;ltimas tecnolog&iacute;as, y la cobertura del estado nacional se ven limitados, porque estamos habituados a movernos a trav&eacute;s de la desconexi&oacute;n,&nbsp; experimentando la comunicaci&oacute;n profunda con el lugar y espacio fenomenol&oacute;gico, como algo lejano, extraordinario, cuando en realidad, s&oacute;lo nos quiere comunicar.</p>
<p style="text-align: justify;">Como adelanto a una siguiente descripci&oacute;n, podemos decir dos cosas. Una primera tiene que ver con la situaci&oacute;n de crisis. Esta desencadena una bola de nieve de complejo comunicativo casi incomprensible de describir de buenas a primeras, donde est&aacute;n comprometidas vidas de personas que poco tuvieron que ver con el proceso de mistificaci&oacute;n, pero que finalmente operan como un alter sacrificio. Luego, encontramos que la organizaci&oacute;n de la Naci&oacute;n, como est&aacute; prevista y dise&ntilde;ada, no tiene sentido. Existe un problema comunicativo, de alcance y coordinaci&oacute;n porque opera y siempre ha operado desde un abstracto capitalizado, valga la redundancia desde una capital, como punto isotr&oacute;pico </p>
<p style="text-align: justify;">Por consecuencia, se produce lo que se produjo, una crisis, que como proceso comunicativo del complejo del mundo, comunica la crisis de otro, que no logra conectar dicho proceso comunicativo, porque adem&aacute;s de producirse bajo otro orden y l&oacute;gica, opera a trav&eacute;s de algo totalmente contradictorio para una&nbsp; idea del Estado-Naci&oacute;n, la microterritorialidad, o los micropueblos que no se encuentran, ni se encontrar&aacute;n nunca a ese alcance, que por ahora est&aacute;n, tristemente desaparecidos.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description>
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<title>Terremoto en Chile: ¿Cronología de un mito?</title>
<link>http://www.eltopo.cl/content/view/733339/Terremoto-en-Chile-Cronologia-de-un-mito.html</link>
<pubDate>Thu, 10 Jun 2010 13:06:50 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Felipe Espinosa P.</dc:creator>
<description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img style="border: 0; margin: 4px;" alt="terremotochile.JPG" title="terremotochile.JPG" src="http://bligoo.com/media/users/1/80748/images/public/12876/terremotochile.JPG?v=1267682617775" /></p>
<p style="text-align: justify;">Fotograf&iacute;a: <a target="_blank" href="http://www.abc.es/20100302/internacional-iberoamerica/terremoto-chile-cobra-casi-201003022135.html">ABC.es</a></p>
<p style="text-align: justify;">Hemos estado atentos y observando todo lo que ha sucedido con el terremoto en las costas de Chile. Hemos revisado la prensa nacional e internacional y la secuencia de fen&oacute;menos sociales que se han generado tras el catastr&oacute;fico evento. Por esto mismo creemos, que a 5 d&iacute;as de la alerta s&iacute;smica, es posible desarrollar al menos un an&aacute;lisis parcial de toda esta situaci&oacute;n de emergencia. No es nuestro &aacute;nimo contribu&iacute;r al espect&aacute;culo masivo que ha significado este hecho para los medios del pa&iacute;s, sino que desde una mirada sincera, expresar parte de las discusiones que hemos tenido como revista y canalizadas al menos en este primer articulo, reflexivo por mi persona. Es cierto que existe una situaci&oacute;n de emergencia, de alerta social. Ocurri&oacute; el d&iacute;a s&aacute;bado en la madrugada un terremoto que poco a poco comenz&oacute; a hacerse notar en sus consecuencias. Miles de personas desalojadas por inestabilidad de su vivienda y otras tantas, m&aacute;s cercanas al lugar del epicentro, que perdieron todo. El drama humano que significa toda esta situaci&oacute;n es indescriptible, pero los fen&oacute;menos que se han producido alrededor de esto, es por decirlo de alguna manera, interesante de analizar. </p>
<p style="text-align: justify;">Si ponemos en perspectiva el desarrollo de la cat&aacute;strofe, el pa&iacute;s circulaba por un trayecto muy distinto al que de un momento a otro se transform&oacute;. De hecho, lo m&aacute;s interesante antes de que pasara esto, eran las playas, los conciertos y festivales, los artistas extranjeros y un par de canales de TV por Cable m&aacute;s unas buenas cifras de Sernatur y la cr&eacute;me del periodismo descansando antes de volver a cubrir el cambio de mando, m&aacute;s bullado y menos interesante en la historian del pa&iacute;s. El pulso social ten&iacute;a un tintineo como a salsa con un fraseo regget&oacute;n. Pero el s&aacute;bado 27 de febrero, el &uacute;ltimo fin de semana del verano en la madrugada, comenz&oacute; un pacto con la realidad muy intenso, que definitivamente dej&oacute; a todos impactados. &iquest;Impacto de qu&eacute;? Impacto de saber que mucho m&aacute;s cerca tuyo que cualquier otro d&iacute;a, estuviste de olvidar esa continua circulaci&oacute;n en el acto cotidiano de existir en el a&ntilde;o 2010. Dos o tres veces a la semana aparec&iacute;a una foto de un edificio en llamas en Bagdad y sentimos que a&uacute;n era muy lejano. Sentimos de lejos la conspiraci&oacute;n del animal humano, del humano-lobo, en su respuesta involuntaria. Sentimos, como globo terr&aacute;queo y comunidad internacional, la sutileza en los ojos de la angustia en Hait&iacute; y una parte del nosotros sufri&oacute; en secreto. Pero lo del s&aacute;bado en la madrugada fue un evento como de esos que marcan a las generaciones,&nbsp; De esos eventos que es importante recordar. Pero &iquest;est&aacute; realmente preparado el pa&iacute;s para asumir estos desaf&iacute;os? &iquest;Somos una sociedad sana y madura que convoca con responsabilidad los asuntos colectivos? Podr&iacute;amos dudar de aquello, no por la simple cr&iacute;tica ecum&eacute;nica de las ciencias sociales, sino porque parece que a&uacute;n no nos entendemos, porque no somos sinceros con nosotros mismos, porque ocultamos nuestros deseos m&aacute;s vergonzosos en la expresi&oacute;n de lo social y por ello nos hemos vuelto una sociedad fr&aacute;gil, capaz de socavar el tejido social tan pronto el mar socava los cimientos de nuestros edificios. Y ni siquiera estamos cerca de pensar si es legitimable el Estado militarizado en terremotos sociales como hemos visto. El punto de partida comienza cuando una presidenta inspira temor en su mirada por no saber con exactitud si Carmen Fern&aacute;ndez, o&nbsp; la Armada tienen la culpa, porque al final -seg&uacute;n lo que hemos conocido de una prensa no tan amarilla- es que mucho de todo esto era evitable. Y estamos en esos casos en que lo evitable es parte de lo posible y lo posible es incuantificable, pero al menos siempre sentiremos esa sensaci&oacute;n de si algo de esto era evitable. Porque indudablemente existe un problema. No al nivel de lo que puede ser Hait&iacute;, pero de una naci&oacute;n que se cree capaz de conquistar el espacio, es importante entonces asumir esas responsabilidades como quien dirige al mundo. Y ten&iacute;amos ese nivel de exigencia? de calidad? de eficiencia? Parece ir&oacute;nico (de una manera muy s&oacute;rdida) que existiera un problema de comunicaci&oacute;n, de capacidad comunicativa y de inteligencia luego de d&eacute;cadas de opresi&oacute;n militar maquiav&eacute;lica. &iquest;C&oacute;mo llegamos a perder esa capacidad de decisi&oacute;n que requiere el liderazgo? &iquest;A qui&eacute;n le tememos hoy? &iquest;Qui&eacute;n es realmente nuestro jefe? </p>
<p style="text-align: justify;">Y en ese momento comienza un mal reality show. Se decreta &ldquo;estado de excepci&oacute;n constitucional de cat&aacute;strofe" en las regiones de Maule y B&iacute;ob&iacute;o por un plazo de 30 d&iacute;as. La alcaldesa hist&eacute;rica reclama por los medios, m&aacute;s contingentes militares. Tomen este desastre, es suyo y hagan con el, lo que quieran. No vimos venir el desorden social, los saqueos o el pillaje. No lo vimos venir, porque olvidamos quienes &eacute;ramos. Olvidamos que ya va mucho tiempo de esas manos manchadas de tierra junto a la sonrisa orgullosa del poblador. Olvidamos aquello que la utop&iacute;a quer&iacute;a posible y que fue decantando en un apestamiento generalizado del sistema de vida con una complicidad vergonzosa junto al consumo. Ah&iacute; esta el lumpen, el borracho divertido y el narco peligroso, el choro y el pulento. El que lleva viviendo mucho tiempo solo, como el lastre de una sociedad perdida. El problema es cuando estamos todos desolados. Con una angustia enfermiza porque no se acabe la vida ahora, no antes de comenzar a vivir. Entonces nos sorprendimos, pero porque usamos lentes cortos, porque no solamente Onemi y Shoa no pudieron comunicarse, sino que la sociedad entera dej&oacute; de hacerlo. El d&iacute;a domingo legitimamos un estado militarizado con ordenes de usar la fuerza y las balas en la medida de su necesidad. De una manera muy extra&ntilde;a la sociedad civil canaliz&oacute; parte de esta inquietud, comunic&aacute;ndo, abri&eacute;ndose a lo desconocido y permitiendo el flujo de conversaciones, discusiones e informaci&oacute;n sin &aacute;nimo de conseguir algo distinto. Pero &iquest;es necesario que todo esto se transforme en un gran show? &iquest;Es necesario la agitaci&oacute;n generalizada en la poblaci&oacute;n? &iquest;Nos permite todo esto enfocar la mirada hacia el meollo del problema o simplemente nos desviar&aacute; hacia el aplauso corto y los comerciales? No hay que ser injusto con esa inquietud sincera, pero desde un punto de vista pr&aacute;ctico, todo este desorden no genera un aporte significativo a la resoluci&oacute;n de una cat&aacute;strofe social. Hoy m&aacute;s que nunca es importante respetar los canales formales para no equivocarnos de nuevo. No desviar la atenci&oacute;n del verdero conflicto, por peque&ntilde;eces insignificantes. Es cierto que las redes sociales permitieron generar flujos de informaci&oacute;n cuando los servicios vitales como la electricidad y el agua a&uacute;n no se reactivaban. Pero lo importante es poder atender las reflexiones que esto nos produce. Generar un debate abierto y dejar que los especialistas se encarguen de lo t&eacute;cnico. Volver a mirar lo colectivo reconociendo que no estamos nunca solos. </p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description>
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